Extraño esa época donde las mujeres no tenían ni derecho a votar las culeras, no que ahora hasta andan opinando de futbol y otros deportes como si deveras supieran las hijas de la verga.
No hace falta odiar tu matrimonio para traicionarlo.
Connie tenía casa, hijo y un esposo que la quería. Después conoció a Paul… y el deseo se comió la rutina.
Este clip de Infidelidad es esa sensación de “esto no debería pasar” y aun así no puedes parar.
No mamen y ahora nos regalaron un caballo, está jodido de una pata y flaco pero ahora si que aplica la de a caballo regalado no se le mira el colmillo, pero como nos vamos a mover de aquí pues tuve que declinar la oferta, ese si fue mal timming y no chingaderas