Más de 7.400 muertos, la mayoría civiles. Cientos de hogares, colegios y hospitales destruidos. Un incremento generalizado de los precios y miles de millones de euros en pérdidas, también en Europa. Este es el saldo que ha tenido el conflicto en Irán.
Confiamos en que el acuerdo de paz anunciado hoy sirva para poner fin a este sinsentido, que sea respetado por todas las partes, y que marque así el inicio de una nueva etapa en Oriente Medio.
Celebremos. Pero no olvidemos. Y aprendamos de una vez por todas que la guerra es un fracaso. El diálogo y la diplomacia son el único camino.
Donald Trump acaba de firmar un acuerdo de paz con Irán donde se cumplen todas las pretensiones iraníes:
-Se liberan los activos congelados de Irán.
-Se levanta el bloqueo naval de Estados Unidos.
-Israel se retira y abandona completamente el Líbano.
-Estados Unidos compensa económicamente a Teherán por los daños.
-Estados Unidos baja la cabeza y acepta que no va a poder remover el gobierno de los Ayatollahs.
Todo para que el régimen iraní reabra el estrecho de Ormuz que estaba abierto antes de que empiece la guerra. Trump perdió decenas de hombres, aviones, vehículos, radares, drones y millones de dólares. Esta es una de las peores catástrofes militares en décadas para Estados Unidos.
No hay otra palabra que se me ocurra que no sea HUMILLACIÓN.