-Um dos vilões é o próprio tinhoso representado como LGBT
-Vilã feminista
-Minorias q se tornam más ao conseguirem poderes
-Militantes q ficam do lado vilão só por dizer q está sendo oprimido!
Meninas Super Poderosas é de ultra mega blaster suprema direita! 🤣🤣🤣🤣🤣
Que culero está el programa de Televisa para lo del mundial.
Puro pinche desconocido sin gracia.
Y las conductoras de hueva.
Que tiempos aquellos del “la deseas Toño?” O el compayito borracho.
Amigue, el problema con el trapo de colores 🏳️🌈 no es que a nadie le importe quién te folla -o a quién te follas- y de qué forma lo haces… LA NETA A NADIE LE IMPORTA…
El problema con el trapo de colores es que mezcla demasiadas cosas:
-Para empezar, la sociedad no tiene la obligación de festejarte o validarte por tus preferencias sexuales… Nadie te va a perseguir… pero tampoco nadie te va a festejar…
-En segundo término, son los individuos los que tienen que adaptarse a la sociedad y no la sociedad a los individuos. La sociedad entera no puede estar modificando sus estructuras antropológicas al capricho de cada individuo y debes aceptarlo…
-Y sí, amigue, tienes que aceptarlo: la sociedad en su conjunto valora la heterosexualidad porque valora la reproducción. Y valora la reproducción porque, sin ella, la especie dejaría de existir. Y sí, el tío Darwin es así; jamás vas a conseguir que una conducta que no es compatible con la continuidad de la especie adquiera estatus de naturaleza. Respetamos tu libertad, pero no nos puedes pedir que cambiemos el valor y el estatus inherente a la continuidad de la vida, y lo tienes que aceptar.
-Y no, ser homosexual no te da más derechos. De hecho, nadie tiene derechos por ser heterosexual, ni tú tienes derechos por ser homosexual. Los derechos los tienes por ser ser humano y tienes los mismos que todos los demás.
-Y además: una cosa son tus gustos sexuales y otra es el exhibicionismo. Seas homosexual o heterosexual, si vistes de formas ridículas y escandalosas, nadie te va a respetar.
-Más aún, seas homosexual o heterosexual, la vida es mucho más que el sexo. Y sexualizarlo todo, todo el tiempo, es una forma de caerle mal a quien sea.
-Y, por cierto, una cosa es tu sexualidad personal y otra cosa es que quieras que los demás -y particularmente los niños- sean reeducados según tu ideología. Nos vale madres si le llamas “diversidad e inclusión”; intentar meter a los niños en rollos sexuales es la mejor forma para ganarte el odio de la sociedad.
-Y no, no le puedes llamar a toda terapia psicológica que una persona necesite recibir “terapia de conversión”. Aunque las torturas siempre han estado prohibidas, pretender que toda la psicología deje de ser científica para adaptarse a tu ideología no está bien. Si hacemos eso, muchas personas no van a poder resolver sus problemas psicológicos únicamente por tu capricho ideológico.
-Y no, no existen las infancias trans, ni en general la transexualidad. El sexo no se puede cambiar; a lo sumo, solo se puede mutilar un cuerpo. Y sí, los adultos pueden disfrazarse y jugar a imaginar ser lo que quieran, y es su problema, pero a los niños los tienen que respetar y dejar de querer llenarlos de ideas irracionales y peligrosas para su salud y su identidad.
-Y no, nadie tiene la obligación de compartir tus fantasías. Se te respeta como ser humano, pero tú no puedes gobernar la libertad de pensamiento de los demás, y menos contra la objetividad de la realidad biológica y material.
-Y no, no pensar como tú quieres no es odiarte ni ser fóbico de nada. Es, sencillamente, no pensar como tú quieres. Nuestros pensamientos son nuestra libertad y tú no tienes derecho a querer prohibirnos o señalarnos lo que podemos y no podemos pensar.
Y, en síntesis: tus preferencias son tu problema y no nos vamos a meter con ellas. Tienes un lugar en la sociedad y nadie te debe agredir si te sabes comportar (igual aplica para los heterosexuales). Si no sabes adaptarte a los demás, los demás no se van a adaptar a ti. Y nadie tiene la obligación de arrodillarse ante tu ideología…🏳️🌈
Sigue el debate: Díaz Ayuso reta a la presidenta Sheinbaum a que “diga a los mexicanos qué hay debajo de la calle Guatemala número 24 y por qué no se abre al público”, refiriéndose al Huei Tzompantli, donde se depositaban los cráneos de los sacrificados.