ㅤ
No necesitaba decirlo, era latente, constante, casi tediosa la tercera presencia que se resguardaba en la sombra de ellos dos.
Zhevmet sabía que ante la más mínima posibilidad Neserev podría quitarle todo a Nuru.
ㅤ
ㅤ
Leve es la mueca en sus labios, pero se nota que aquello no le había agradado.
ㅤㅤ—— ¿Te rindes? ¿ya? —soltó su lanza para que esta también cayera al suelo. —— Espero que no entregues tu corona tan fácil. —inquirió con una ceja arqueada.
ㅤ
ㅤ
Su pecho subía y bajaba con dificultad tras la caída, el aire escapando en respiraciones irregulares mientras permanecía tendido en el suelo. Sus ojos se quedaron fijos en el techo por unos segundos, asimilando la derrota que ya sabía inevitable.
Cuando giró apenas la ±
ㅤ
ㅤ
El chirrido del metal era lo único que hablaba por ellos dos, para el sería muy fácil zafarse de su empuje, de hecho no tendría por qué estar concediéndole el favor ya que con esta pausa el menor tenía tiempo para poder respirar un poco.
ㅤ
ㅤ
Al principio lo esquivaba con facilidad, moviéndose con soltura, con una sonrisa socarrona apenas insinuada en sus facciones, como si el combate no fuera más que un juego. Sin embargo, a medida que la intensidad aumentaba, sus manos se aferraron con mayor fuerza ±
ㅤㅤ
ㅤ
Sin embargo su amabilidad llegó a su fin cuando el otro abrió la boca.
Manteniendo su mirada fija en el menor su pie derecho hizo todo el trabajo, se adelanto para realizarle una traba y con un poco de fuerza lo empujó al suelo.
ㅤ
ㅤ
< si Nuru quería que él empezara entonces le daría el gusto. Por eso arremetió con rápidos ataques, ataques que iban dirigidos hacia la cabeza ajena, sabía que el muchacho los esquivaría pero la pregunta es ¿por cuánto tiempo podría seguirle el ritmo?
ㅤ
ㅤ
"Próximo rey" repitió en su mente.
Por fuera el hombre parecía imbatible, distante, quizás se lo podría describir como aburrido, pero solo él sabía lo disgustado que se encontraba por dentro.
Mirar al príncipe era como mirar a una quimera, >
ㅤ
ㅤ
El joven príncipe se encontraba recostado con despreocupación contra uno de los pilares de piedra que rodeaban el patio de entrenamiento, degustando un racimo de uvas. Con calma casi perezosa, iba ±
ㅤㅤ
ㅤ
< una que posee el rostro de su madre y de la mujer que lo engendró. Semejante mezcla era repulsiva, desagradable, porque era casi lo mismo que observar a aquella mujer.
Sin mediar palabra alguna sus pasos lo acercaron en un abrir y cerrar de ojos, >
ㅤ
ㅤ
La mirada del hombre escaneó al muchacho de arriba a abajo, por lo general ambos no se encontraban a menudo y cada vez que sus presencias se tobaban Zhevmet podía notar que el joven crecía cada vez más.
ㅤ
ㅤ
Para el mayor de los príncipes era normal pasar la mayoría de su tiempo en el campo de entrenamiento. Sea de día o noche, Neserev encontraba la forma de instruirse en el arte del combate.
Sin embargo, no importa cuantos logros obtenga,
ㅤ
ㅤ
Todavía habían rasgos infantiles en ese rostro pero estaba demasiado seguro de que Neserev se parecía más a su hermano que el propio Nuru.
ㅤㅤ—— Te noto emocionado.
Con la lanza enganchada a un brazo le dedicó un gesto de mano que lo invitaba a acercarse.
ㅤ
ㅤ
Supervisar el entrenamiento de los guardias y el ejercito en general era su entretenimiento favorito, para Zhevmet nada era más emocionante que sentir adrenalina y más aún si esta proviene de las ansias por conservar sus extremidades al esquivar ataques >
ㅤ
ㅤ
ㅤㅤ< la lanza en el suelo. —— ¿Así quieren cuidar la vida de su rey?
Algunos guardias rechinaban los dientes pero no decían nada al respecto porque sabían que Zhevmet tenía razón.
ㅤㅤ—— Fuera de mi vista, estoy seguro de que los príncipes pueden hacerlo mejor.
ㅤ