Vasile, el rumano errante, danza en las sombras,
En Zeppelin, su presencia es un caleidoscopio de obras.
Cada nota, cada rima, en este fresco cultural,
En el pergamino de la memoria, el arte de Zeppelin es celestial.
En el recinto de Zeppelin, la erudición se despliega,
Absenta azul, diana celestial, una oda al alma juega.
DJ Pascu, director de la partitura en noches de luna llena,
Baños, crisoles de secretos, donde las xupibolas hallan su escena.
En el humo y las luces, alianzas se fraguaron,
En la absenta, sueños y risas se entrelazaron.
Adiós, Zep querido, tu cierre es un lamento exquisito,
Pero en el sancta sanctorum del corazón, cada momento es un rito.