#Efeméride
La madrugada del 21 de mayo de 1920, el presidente Venustiano Carranza vivió sus últimos momentos en una humilde choza en la Sierra Norte de Puebla. Huyendo de la rebelión del Plan de Agua Prieta, Carranza, acompañado por un pequeño grupo de leales, buscaba establecerse en el Puerto de Veracruz.
Horas antes de su trágico fin, compartió una modesta comida: **carne asada, gallina hervida y café caliente**, según relatos históricos. Mientras comía, pronunció palabras que resonarían para siempre: *“Nunca se impide que ocurra lo que va a ocurrir, o nos va bien o nos va muy mal”.*
Murió traicionado por sus generales,
Pablo González y Álvaro Obregón, marcando el fin de una etapa de la Revolución Mexicana. Su legado, con la Constitución de 1917, sigue vivo.
"Tanto va el cántaro a la fuente hasta que al fin se rompe".
Así es la vida:
Creemos que podemos tentar al destino una vez más, que esta vez todo saldrá bien, que ya estamos acostumbrados.
Pero cada viaje desgasta la arcilla, cada golpe invisible agrieta el barro.
Hasta que un día, sin aviso, el cántaro se hace pedazos y el agua se derrama.
La lección no es dejar de ir a la fuente, sino aprender a cuidar mejor el cántaro.
Cuatro Leyes De Vida:
1- La persona que llega a nuestra vida, es la persona correcta; es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.
2- El resultado es la única cosa que podía haber sucedido.
Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera.
Ni siquiera el detalle más insignificante.
No existe el:
"Si hubiera hecho tal cosa hubiera sucedido tal otra...
No.
Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante.
Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.
3- En cualquier momento que algo comience es el correcto.
Todo se da en el tiempo indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuándo comenzará.
4- Cuando algo termina, termina.
Simplemente así.
Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.
Cada cosa que vivímos nos ayuda a terminar de escribir nuestra historia personal