Cuando elijas un compañero de vida, piensa más allá del romance. Piensa en las conversaciones del desayuno, los momentos tranquilos después de un largo día, la forma en que manejan el estrés, el dinero, los errores y el crecimiento. Mira más allá de la química, mira el carácter.
mi momento más hipócrita es cuando digo que la clave está en la comunicación, porque cuando me emputo no escucho, no veo, no entiendo y se me cruzan todos los cables.