Es una inmensa falta de respeto, de consideración, un enorme desprecio a la inteligencia de los venezolanos decir que estamos felices con el resultado de la gestión de la dictadora designada Delcy Rodríguez bajo el supuesto tutelaje de los Estados Unidos.
🎭 #SeLesCayoLaCareta Antonio “El Potro” Álvarez…
De verdad que hay cosas que uno intenta leer con calma, pero no siempre se puede. Porque tú te metes en Twitter y te encuentras a un tipo hablando de Dios, de verdad, de bendiciones… y claro, cualquiera que no sepa el contexto dirá: “bueno, otro más que encontró fe”. Pero el problema es que aquí sí hay contexto. Y bastante.
Porque esto no empieza con un 🙏, esto empieza cuando te haces con el control de todo un sector. No de una parte, no de un área pequeña. Todo. Hipismo, apuestas, regulación, decisiones. Es decir, el que decide quién juega… y quién se queda fuera. Y cuando una sola persona concentra ese nivel de control, ya no estamos hablando de gestión pública ni de deporte ni de nada que se le parezca. Estamos hablando de poder. Y de lo que se hace con ese poder.
A partir de ahí empiezan a repetirse las mismas historias. Y aquí hago un paréntesis importante: nada de esto me lo estoy inventando yo. Todo esto ha sido expuesto, denunciado y publicado por distintos medios y en redes, incluyendo investigaciones de El Pitazo y testimonios que llevan tiempo circulando. Yo solo estoy poniendo las piezas sobre la mesa.
Empresas que ya estaban operando, trabajando, pagando lo que tenían que pagar… y de repente las reglas cambian. No porque haya una ley nueva, no porque haya una reforma clara. No. Cambian porque alguien decide que cambian. Y ahí es donde empiezan las reuniones incómodas, los mensajes entre líneas y luego sin líneas: “si quieres seguir, tienes que entrar”. Y entrar significaba pagar. Millones. Así, sin rodeos. No como impuesto, no como licencia. Como condición.
Y si no entrabas… bueno, ya sabemos cómo termina esa parte del cuento en Venezuela.
Pero es que lo más delicado ni siquiera es eso. Es el sistema. El software que movía las apuestas, el control real del dinero, la estructura técnica detrás de todo. Porque ahí es donde aparecen los nombres de quienes desarrollaron ese sistema… y cómo terminaron presos. Presos, Potro. Acusados de terrorismo, de delitos graves, trasladados como si fueran criminales de alto nivel. Y esto también está dentro de esas denuncias públicas, no es una interpretación mía.
Y mientras ellos estaban ahí, el sistema seguía funcionando. Exactamente el mismo. Solo que ya no en sus manos.
Eso no es una coincidencia. Eso es un patrón.
Y luego están los movimientos de dinero, que tampoco son un invento. Transferencias millonarias, empresas que aparecen como intermediarias —“El Inmejorable”, por ejemplo— que no tienen nada que ver con caballos pero sí con cifras grandes, muy grandes. Estructuras que funcionan como paso obligatorio, como filtro. Todo eso ha sido señalado en distintas investigaciones y registros que circulan públicamente.
Entonces claro, uno vuelve al presente, a los tuits, a la versión espiritual, al discurso de “no temo ni ofendo”… y no cuadra. No cuadra con las denuncias de empresas presionadas para pagar, no cuadra con el control absoluto de un negocio multimillonario, no cuadra con gente que terminó presa mientras otros se quedaban con el sistema funcionando.
Y ojo, aquí nadie se mete con la fe de nadie. Cada quien cree en lo que quiera. Pero la fe no borra lo que pasó. No responde preguntas. No explica por qué tantas piezas distintas apuntan hacia el mismo sitio.
Porque al final esto no va de religión. Va de poder, de dinero y de control. De quién decide quién trabaja y quién no. De quién cobra y quién paga. Y de quién termina preso cuando no entra en el juego.
Así que no, Potro… no es un ataque. No es una campaña. Es algo mucho más incómodo que eso: es memoria. Es gente que no se olvida. Es gente que empieza a entender cómo funcionaba todo.
Y cuando eso pasa, ya no hace falta que nadie grite mucho. Ni que exagere. Basta con juntar las piezas.
Porque ahí… es donde de verdad se les cae la careta.
#LosHilosDeMelania 🧵
@cocap Buenos días apreciada licenciada, yo creo que antes de desmantelar cualquier instalación o establecimiento usado para detenciones, debería existir una comisión elite de DDH con algunos expresidentes miembros que sean testigos y constaten in situ con fotografías la realidad
El chavismo prefirió someterse a los gringos que reconocerle y entregarle el poder al venezolano que el 28 de julio de 2024 ganó las elecciones que ellos diseñaron como imposible de ganar.
En Noviembre del 2004, cuando aún no eras Fiscal General, presentaste una falsa acusación en mi contra y varios funcionarios de la PM, lo hiciste ante el Tribunal de Control del malandrito Maikel Moreno, luego designaste a Haifa El Aissami como la fiscal acusadora en el juicio se mentira que se nos hizo por los sucesos del 11 de Abril del 2002.
Nueve policia terminamos condenados a 30 años de prisión, tres de ellos llevan 21 años preso por esa acción tuya.
Solo en nuestro caso acabaste con la vida de 9 familias venezolanas.
Son muchos más casos de los cuales fuiste cómplice necesaria para detener y enjuiciar personas inocentes.
Por los pistoleros de Puente Llaguno jamás te pronunciaste, por esa razón jamás podrás entrar a los Estados Unidos a menos que sea con una braga naranja por violación a los DDHH.
Así que NO te des golpes en el pecho.
Por esas familias y por la mía te perseguiré hasta que pagues.
🧵 | María Corina en ABC. Léelo con calma. @MariaCorinaYA
Hay entrevistas que informan
y hay entrevistas que confirman.
Esta de María Corina en ABC no viene a descubrir nada nuevo.
Viene a ponerle palabras claras a algo que muchos ya sabíamos, pero que a veces cuesta decir sin que te llamen “radical”.
👉 Lo único que sostiene al régimen es la represión.
No el apoyo popular.
No la ideología.
No el relato.
No el “antiimperialismo”.
La represión. Punto.
Y cuando una dictadura depende solo de la represión, no está fuerte.
Está acorralada.
María Corina no habla como una política en campaña.
Habla como alguien que ya cruzó el punto de no retorno.
Cuando dice que no hay transición posible con represión, no está lanzando una consigna.
Está describiendo una ley básica de la historia.
Las transiciones ocurren cuando el miedo se rompe.
Y el miedo, dice María Corina, ya empezó a romperse.
No porque el régimen haya cedido.
Sino porque la gente decidió que no iba a esperar más permiso para existir.
Hay algo que atraviesa toda la entrevista y es esto:
👉 el protagonismo vuelve al pueblo.
No a las cúpulas.
No a los pactos de hotel.
No a los mediadores profesionales de dictaduras.
Al pueblo.
Al que protestó.
Al que votó el 28 de julio.
Al que cuidó actas.
Al que resistió 16 meses de clandestinidad sin quebrarse.
Cuando María Corina habla de Estados Unidos, hay algo que molesta a muchos, pero que es brutalmente honesto:
🇺🇸 Es el único país que ha arriesgado a sus ciudadanos por la liberación de Venezuela.
Eso no es una consigna pro-Trump.
Es una constatación incómoda para Europa.
Y especialmente incómoda para España.
Porque mientras unos sancionan, otros contemporizan.
Mientras unos asumen costos, otros se refugian en la “prudencia diplomática”.
Mientras unos llaman dictadura a la dictadura, otros la maquillan.
Y ella lo dice sin rodeos:
el Gobierno español ha optado por una posición de segunda o tercera línea, a veces complaciente.
Eso, en lenguaje simple, significa mirar hacia otro lado.
Hay una parte de la entrevista que a mí me parece clave y no es la más citada:
Cuando habla del narcoestado.
Cuando dice que quien se relaciona, coopera o invierte en este régimen no está haciendo política ni diplomacia.
Está relacionándose con el crimen organizado.
Eso desmonta de un golpe el discurso de los “pragmáticos”.
De los “hay que entender el contexto”.
De los “no todo es blanco y negro”.
No.
Aquí sí hay blanco y negro.
Y luego está lo personal.
Lo humano.
Cuando dice que salir de Venezuela fue durísimo, pero que lo haría mil veces.
Cuando habla de la clandestinidad no como épica, sino como prueba espiritual.
Cuando reconoce el miedo, pero no se deja gobernar por él.
Eso conecta con millones de venezolanos que también se fueron, que también resistieron, que también eligieron no rendirse.
No habla desde la comodidad del exilio dorado.
Habla desde el costo.
Y quizás por eso hay algo que se siente distinto en esta entrevista:
no hay súplica.
No hay mendicidad internacional.
No hay “por favor ayúdennos”.
Hay convicción.
Hay claridad.
Hay una idea muy peligrosa para las dictaduras:
👉 esto ya no se negocia desde la debilidad.
Cuando dice que el chavismo está perdiendo eficacia represiva, está diciendo algo aún más grave para el régimen:
que la represión ya no alcanza.
Y cuando la represión no alcanza, los regímenes empiezan a crujir por dentro.
No mañana.
No de golpe.
Pero de forma irreversible.
Esta entrevista no es para convencer chavistas.
Es para ordenar a los que dudan.
Para incomodar a los cómplices.
Para recordarle al mundo que Venezuela no es un conflicto abstracto, sino un país secuestrado.
Y sobre todo, es un mensaje interno:
👉 no estamos locos.
👉 no exageramos.
👉 no estamos solos.
La historia no la están escribiendo los burócratas.
La están escribiendo los que perdieron el miedo.
Y eso, para una dictadura, es lo más peligroso de todo.
🧵 #LosHilosDeMelania