Nadie está excluido del amor de Dios. Cada uno de nosotros, con su historia, sus errores y sus sufrimientos, sigue siendo valioso a los ojos del Señor. Jesús nos ha revelado esto en cada encuentro, en cada gesto y en cada palabra. Él nos amó hasta el extremo, demostrando que cree en la posibilidad de que el amor transforme incluso el corazón más endurecido. #ViajeApostólico #GuineaEcuatorial
En la Solemnidad de la Anunciación del Señor celebramos la Encarnación del Verbo Eterno, 9 meses antes de su divino Nacimiento.
De las cartas de san León Magno, papa. (Carta 28, a Flaviano, 3-4: PL 54, 763-767).
«La majestad asume la humildad, el poder la debilidad, la eternidad la mortalidad; y, para saldar la deuda contraída por nuestra condición pecadora, la naturaleza invulnerable se une a la naturaleza pasible; de este modo, tal como convenía para nuestro remedio, el único y mismo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre también él, pudo ser a la vez mortal e inmortal, por la conjunción en él de esta doble condición.
El que es Dios verdadero nace como hombre verdadero, sin que falte nada a la integridad de su naturaleza humana, conservando la totalidad de la esencia que le es propia y asumiendo la totalidad de nuestra esencia humana. Y, al decir nuestra esencia humana, nos referimos a la que fue plasmada en nosotros por el Creador, y que él asume para restaurarla.
Esta naturaleza nuestra quedó viciada cuando el hombre se dejó engañar por el maligno, pero ningún vestigio de este vicio original hallamos en la naturaleza asumida por el Salvador. Él, en efecto, aunque hizo suya nuestra misma debilidad, no por esto se hizo partícipe de nuestros pecados.
Tomó la condición de esclavo, pero libre de la sordidez del pecado, ennobleciendo nuestra humanidad sin mermar su divinidad, porque aquel anonadamiento suyo —por el cual, él, que era invisible, se hizo visible, y él, que es el Creador y Señor de todas las cosas, quiso ser uno más entre los mortales— fue una dignación de su misericordia, no una falta de poder. Por tanto, el mismo que, permaneciendo en su condición divina, hizo al hombre es el mismo que se hace él mismo hombre, tomando la condición de esclavo.
Y, así, el Hijo de Dios hace su entrada en la bajeza de este mundo, bajando desde el trono celestial, sin dejar la gloria que tiene junto al Padre, siendo engendrado en un nuevo orden de cosas.
En un nuevo orden de cosas, porque el que era invisible por su naturaleza se hace visible en la nuestra, el que era inaccesible a nuestra mente quiso hacerse accesible, el que existía antes del tiempo empezó a existir en el tiempo, el Señor de todo el universo, velando la inmensidad de su majestad, asume la condición de esclavo, el Dios impasible e inmortal se digna hacerse hombre pasible y sujeto a las leyes de la muerte.
El mismo que es Dios verdadero es también hombre verdadero, y en él, con toda verdad, se unen la pequeñez del hombre y la grandeza de Dios.
Ni Dios sufre cambio alguno con esta dignación de su piedad, ni el hombre queda destruido al ser elevado a esta dignidad. Cada una de las dos naturalezas realiza sus actos propios en comunión con la otra, a saber, la Palabra realiza lo que es propio de la Palabra, y la carne lo que es propio de la carne.
En cuanto que es la Palabra, brilla por sus milagros; en cuanto que es carne, sucumbe a las injurias. Y así como la Palabra retiene su gloria igual al Padre, así también su carne conserva la naturaleza propia de nuestra raza.
La misma y única persona, no nos cansaremos de repetirlo, es verdaderamente Hijo de Dios y verdaderamente hijo del hombre. Es Dios, “porque en el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios; es hombre, porque la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros”».
No basta con quedarse en esta "fotografía"; necesitamos una "radiografía".
No sabemos lo que nos pasa… y eso es, precisamente, lo que nos pasa.
Cuando el horizonte se reduce al bienestar, el alma se asfixia.
1.- Si Cristo no es tu número uno, otro ocupará ese trono… y te hará esclavo.
2.- Quien pone a Jesús primero aprende a amar sin usar a nadie.
3.- Quien tiene a Cristo como primero no vive para quedar bien, sino para hacer el bien.
#CristoRey
Muchas personas se niegan a creer en Dios pero están dispuestas a creer en cualquier ideología, idolatrar a otros humanos, sustituir a Dios por "la ciencia" sin saber nada de ciencia, las energías, el "karma", el "hay algo más pero no quiero llamarlo Dios" o cualquier otra cosa que pudiese llegar a parecerse a Dios en alguno de sus atributos pero sin aceptar la existencia de Dios como tal.
¿Sabéis por qué tantas personas dan tantas vueltas alrededor de la idea de Dios pero hacen todo lo posible para no aceptar que Dios existe?
Por soberbia.
Porque saben que si Dios existe, este no es cualquier Dios. Es un Dios que es tu Padre y, por lógica, tiene una misión para ti que probablemente no tenga mucho que ver con las gilipolleces que has estado haciendo hasta ahora.
Mientras Dios "no exista" para ti y sigas intentando sustituir su reinado por sucedáneos corruptos, no solo no tienes que rendir cuentas ante Él, sino también estás dejando la puerta abierta a coquetear con la idea de que quizás tú eres tu propio Dios.
Creer en energías y "que quizás haya algo que no podemos entender pero que no tiene porque ser Dios" es una forma "astuta" de convencernos a nosotros mismos de que no tenemos porque obrar correctamente y que, en el fondo, podemos seguir inventándonos nuestras propias normas para justificar la ruina mental de la cual somos esclavos desde que decidimos rendirnos ante la posibilidad de encontrar la verdad.
Los humanos no somos Dios, somos su creación y le debemos la vida.
El vacío que sentimos a lo largo de la vida — y que constantemente intentamos rellenar con placeres hedonistas y delirios de todo tipo — no es otra cosa que la orfandad a la que nos hemos sometido al rechazar de manera deliberada nuestra verdadera esencia, que es ser hijos de Dios.
La paradoja infantil del progresismo es que se piensa a la vez superador de todo lo anterior y fundador de lo definitivo. Pero vendrán generaciones que nos reprocharán cosas. Que señalarán las barbaridades en las que caímos. Y estoy casi segura de que una de ellas será esta: celebrar como un logro la posibilidad de abortar en cualquier etapa gestacional. Es distópico que alguien pueda pensar en ello como un bien.
Trasciende lo taurómaco. La revolución de lo anacrónico. La imposición del clasicismo en la era digital. La encarnación del héroe antimoderno. La rebelión social de un pueblo enmudecido por las corrientes woke. Morante de la Puebla, el torero más importante de la historia.
Dos cositas que no compartimos. La modernidad pone mucho empeño en dar lecciones morales que alteran e irreconcilian con nuestra tradición y yo cada vez quiero más a mi papa y mi mama, me gustan más los toros. Gracias a Dios.
#iglesiacatolica#tauromaquia#Toros
El Doctor Angélico
El hombre que unió la razón con la fe.
Que discutió con Aristóteles… y lo hizo hablar como cristiano.
El teólogo más grande de la historia y uno de los filósofos más influyentes
Esta es la historia de Tomás de Aquino
~ h i l o ~
El el programa radiofónico "Sexto Continente", en Radio María, he realizado la siguiente reflexión sobre la polémica en torno a la resignificación del Valle de los Caídos...
https://t.co/DbrnItitKe
Quizás ya vieron esta fascinante animación de Cristo, creada con inteligencia artificial a partir de la Sábana Santa de Turín.
Es realmente asombroso que, en una época en la que la humanidad se encuentra más alejada de Dios en los últimos 2000 años, dispongamos de la tecnología y la ciencia al servicio de la fe para confirmar la autenticidad de la Sábana de Turín como su verdadera sábana de sepultura.
Es casi como si, en medio de este alejamiento espiritual, Él nos hablara directamente: “Mira, soy yo, tu Señor y tu Dios.”