Desbloquea la interfaz antes de ir a la sección de contactos y, desprendiendo con suavidad los dedos de la chica que aún se aferraban a la tela de su prenda, le cede el móvil para que ella misma se encargue de la gestión.
—Tu número —murmura—. Anótalo.
Se trata del cliché cobrando vida ante los ojos de cualquiera que preste un mínimo de atención. Evaluado desde un aspecto más cretino, no deja de ser el capitán haciendo gala de su pericia para salirse con la suya y conquistar a la chica que desea en el momento exacto en que se
Hope era una persona que adoraba el contacto físico, por lo que continuar sintiendo las manos de Nathan sobre su cuerpo, era delicioso. Sobre todo cuando una de ellas se deslizó camino arriba por su muslo...
Aunque pronto, aquello quedaría en la sensación que dejaría tras de +
retirarla del bullicio para buscar un rincón mucho más íntimo.
La separación llega precedida por un pícaro mordisco en la barbilla de Hope. Acto seguido, desvía la mirada hacia la mano con la que le custodiaba el rostro, retirándola para rebuscar el móvil en su bolsillo.
La mirada que le acaba de dedicar a Ivan. No confía ni un ápice en los de su misma especie, por muy amigo que sea. Ahora sí, termina de deslizar el móvil en su sitio, sepultando las manos en ambos bolsillos de su chaqueta.
—Es menor. Va a la secundaria —zanja en dirección al
batallando por despedirse, móvil aún en mano, acorta la distancia hacia Ivan y Varvara.
—Hey. —y de repente se siente observado, su pantalla mostrando una foto de una chica muy parecida al capitán— ¿Qué haces? Estaba hablando con mi hermana.
Comer. Pues bueno— sí. Alza un dedo en su dirección para pedirles un breve segundo de tregua, ya que necesita terminar la llamada sin colgar de manera abrupta; su hermana es un torbellino que habla por los codos y resulta misión casi imposible frenarla. Tras un par de minutos
Que aquella pompa de chicle estalle de golpe bien podría albergar un significado trascendental o... bueno, qué más da. El caso es que también capta a la pareja, frunce el ceño ligeramente y, como sigue pendiente de la conversación por llamada, se limita a alzar la mano a modo
Con el entrenamiento concluido y tras haber pasado por las duchas de los vestuarios, capitán emprende el camino de regreso cruzando el campus. Avanza a paso tranquilo mientras atiende una llamada telefónica de su hermana; por la razón que sea, se le nota de buen humor, luciendo
Acomodándose a la nueva distribución del espacio y disfrutando del sutil peso de la animadora instalada en su regazo, Nathan reajusta su postura reclinando toda la espalda contra la superficie del sofá, distanciando un poco las piernas para afianzar la estabilidad mientras
La forma en la que Nathan había mirado sus labios no le había pasado por alto, y, ¿cómo negar la satisfacción que le produjo? Ella estaba empezando a cansarse que sus labios lo único que tocasen fueran el vaso que segundos después descartó en el suelo.
Ladeó un poco la cabeza, +
completo lo que iba a decir; en ese instante, sus ideas se nublan y la única prioridad es besar a la rubia.
La contempla con la mirada un pelín brillante, extraviado en su cercanía y con una media sonrisa en los labios. Acto seguido, la mano que reposaba en su muslo asciende