Mi acto más recurrente de microfeminismo es no reírme en ningún supuesto chiste machista y decir con calma y caraeculo que no entendí, que me expliquen por qué es chistoso. Funciona literalmente todas las veces.
No olviden el tremendo privilegio que es estar sanos, tener trabajo y comida. No lo minimicen, ni lo pierdan de vista nunca. Y sobre todo, agradezcan por ello.