Nunca me sentí tan mal emocionalmente como me estoy sintiendo últimamente y si me preguntan cuál es el motivo, les juro que no lo sé, es una acumulación de cosas que me preocupan y estoy cansada de fingir que todo está bien, cuando lo único que quiero es llorar.
Estoy cansada. Pero tengo que trabajar. Estoy cansada, pero tengo clase, estoy cansada, pero tengo que lavar ropa, trastes y el baño.
Mi vida de adulta se resume a, estoy cansada, pero hay cosas que hacer.
Uno se cansa, de decir muchas veces que es lo que le hace sentir mal y aún siguen haciéndolo, uno se cansa que no demuestren el suficiente interés, se cansa de perdonar y que vuelvan a lo mismo. Uno tiene su límite, uno se cansa y cuando eso pasa te vas y ya no hay regreso.