En Medicina, la vocación se castiga:
Trabajas bien → más pacientes.
Trabajas mal → tus pacientes van al que trabaja bien.
Tratamiento: premiar la incompetencia con menos trabajo.
🔴 Ayer empecé a atender niños en Urgencias a las 7:45 de la mañana. Seguí viendo niños a las 3:00 de la tarde. A las 10:00 de la noche continué atendiendo pacientes. A las 3:30 de la mañana seguía haciendo el mismo trabajo que empecé 20 horas antes.
Esto en España se llama guardia médica y ningún otro país en Europa lo sigue permitiendo. Se juntan 3 turnos y un solo médico hace el trabajo de 3 médicos. Se ahorra dinero y se ahorra personal.
Los turnos de tarde, de noche y de fin de semana se pagan peor que el turno de mañana (porque cuando esto se diseñó así hace décadas se suponía que estabas de guardia a la expectativa de trabajar…), no computan como parte de tu jornada ordinaria (por eso al día siguiente a diferencia de un bombero o un policía tienes que volver a trabajar) y tampoco computan como tiempo trabajado para tu jubilación (a pesar de que terminarás trabajando 3-4 años más en forma de guardias).
En España si trabajas en la sanidad pública estas obligado a hacer guardias médicas hasta las 55 años en número de 4-5 al mes. Guardias que ponen en riesgo tu salud física y mental y la integridad de los pacientes a los que atendemos.
Los que han aprobado este Estatuto Marco que perpetúa este sistema de guardias son los mismos que hace unos años prometían abolirlo. A los sindicatos que tienen una representación nula entre los médicos les da absolutamente igual y no han hecho nada por cambiarlo.
Por eso el enfado y la decepción entre los médicos es tan grande. Por eso están rotos todos los puentes. Por eso todo esto acabará con una huelga indefinida.
le conté a mi psicológa que me sentía tonta por haber aguantado tanto y me dijo: "no fuiste tonta, fuiste paciente con alguien que no lo merecía. Ahora sé paciente contigo". Y creo que todos tienen que leer esto.
Me irritan 3 tipos de personas:
- La gente que se pone en el medio cuando estás cocinando.
- La gente que jamás te ayuda pero te dice lo que tenés que hacer.
- La gente.
Esta mañana tenía cita con mi médica de cabecera. Al entrar en la consulta, me saludó con su habitual "¿Cómo vas?". Pero enseguida noté algo diferente: su voz sonaba apagada, sus ojos cansados. Preocupada, le devolví la pregunta: "¿Y tú, cómo estás?",hay cierta confianza entre nosotras, así que no se contuvo. De pronto, se le humedecieron los ojos y, con la voz quebrada, soltó: "No puedo más. Estoy agotada".Nos quedamos un rato hablando. Le escuché, le di espacio para desahogarse un poco. Porque esa doctora, que siempre está ahí para cuidar de los demás, también es una persona. Con sus límites, su cansancio y su corazón. Me ha dolido mucho verla así. Ojalá quienes toman las decisiones en sanidad se den cuenta de que detrás de cada bata blanca hay alguien que también necesita ser cuidado.
#Sanidadpública
Ayer en terapia entendí algo que me ordenó muchas cosas.
Las personas con personalidad obsesiva casi nunca están en calma. Viven oscilando entre dos sistemas: amenaza y logro.
El sistema de amenaza es sobrevivencia pura. Todo es riesgo, error, pérdida, control.
La cabeza está en “¿y si falla?”, “¿y si no es suficiente?”, “¿y si pierdo el control?”.
Ahí no hay descanso: hay vigilancia.
Para salir de ahí, el obsesivo se mueve al sistema de logro. Objetivos, metas, productividad, rendimiento. Hacer, hacer más, hacerlo mejor. El logro funciona como anestesia: mientras produzco, no siento miedo.
El problema es que el logro no calma, solo distrae. Entonces el ciclo se repite:
amenaza → logro → amenaza → logro.
Y casi nunca se entra al tercer sistema: el de sosiego. Ese donde uno no compite, no se protege, no demuestra nada.
Solo está. Conectado. Seguro. Aflojado.
Para una personalidad obsesiva, el sosiego se siente peligroso. Descansar se vive como perder el control. Bajar la guardia parece irresponsable. Estar bien sin hacer nada genera culpa.
Por eso muchas personas muy exitosas están agotadas, ansiosas y tensas. No porque les falte disciplina. Sino porque les falta permiso para calmarse.
Entender esto no te “cura”. Pero te da un mapa brutalmente honesto de por qué haces lo que haces y por qué, aun logrando todo, a veces no te sientes en paz.
Andrés Elías
PD: Luego les paso el nombre del libro de la foto que tomé en el consultorio del psicólogo.
Se nos llena la boca con la humanización. Congresos, jornadas, protocolos…Pero para que esto sea sostenible, un sistema sanitario debe cuidar y velar también por el profesional y ofrecerle condiciones aceptables para ejercer una labor lo más digna posible.
Mi verdadero “open eyes” de este año ha sido dejar de apoyar gente que no es recíproca, si me dan ausencia, doy ausencia, la indiferencia, la devuelvo, si están, yo estoy, si me dan confianza, soy leal, recíproco todo; desde el amor hasta el desinterés.
Se valora más una receta rápida que una consulta con escucha. Jóvenes sanos que acuden a las cuatro de la madrugada porque les pica la garganta desde hace dos horas. Se duda del criterio profesional, se exige lo imposible, se ignora el esfuerzo silencioso https://t.co/L294pJLrER
Los sanitarios llevamos MUCHO tiempo avisando. Y peor que señalarnos y machacarnos: se nos ignora. No sólo se viene abajo Atención Primaria, es todo: Urgencias, consultas hospitalarias y ambulatorias…TODA la Sanidad Pública Española. Y culpables, todos.
“La única situación en la que es lícito mirar a una persona desde arriba, es para ayudarla a levantarse.”
Sin una una de las mejores frases que nos ha dejado el Papa Francisco.
Acabo de ver el vídeo de la agresión de los menores a un compañero con parálisis cerebral. Tengo el corazón destrozado.
No sé qué clase de monstruos estamos criando. Pero ojalá tengan un castigo ejemplar y no solamente la expulsión de 5 días.
Mientras que en generaciones anteriores el dolor o la incomodidad eran vistos como parte de la vida,hoy se buscan soluciones https://t.co/IS3jhp68CG hipervigilancia sanitaria ha hecho que cualquier síntoma,por insignificante que sea,genere preocupación https://t.co/4QQlUwZcfO
Sanidad en vez de abrir la puerta a jubilar a los médicos de familia a los 72 años debería plantearse quitarle la burocracia y acabar con las agendas infinitas. Así la haría atractiva y se solucionaría el déficit de médicos.