La Pascua no es solo el recuerdo de un acontecimiento pasado, sino el misterio vivo en el que Cristo, al vencer la muerte, inaugura una nueva creación y nos invita a participar de su vida divina.
En la fiesta del beato Álvaro, el padre: «Los santos han experimentado de primera mano la frase que hemos repetido en el Salmo responsorial: quien tiene a Dios como pastor, no le falta nada (Sal 22,1). Quien se decide a seguir al Señor sabe que él lo guiará en todo momento».
El tema de mi oración es el tema de mi vida. Yo hago así. Y a la vista de esta situación mía, surge natural el propósito, determinado y firme, de cambiar, de mejorar, de ser más dócil al amor de Dios. #SanJosemaríaEscrivá