Hay políticos tan caraduras que en la mañana celebran que se caiga el aumento del salario mínimo y en la tarde van y le piden votos al pueblo trabajador. ¡Miserables!
El único país del mundo donde un condenado tiene redes sociales, celulares, hace campaña política, ataca al Presidente, reniega en público de su condena, lanza candidaturas, siembra odio, dice mentiras y tiene una celda de 1.500 hectáreas.
Increíble.