"¿Sabes a quién le toca la soledad? A esas almas nobles que siempre dieron sin medir, a quienes ofrecieron su tiempo, su escucha y su ternura, y aún así terminaron con las manos vacías. Le toca a quien creyó en las palabras sinceras y descubrió, tarde, que no todos saben sostenerlas. La soledad abraza a los de corazón limpio, a los que amaron sin condiciones, a los que perdonaron una y otra vez hasta que el alma les dijo basta. A los que fueron refugio para muchos y no encontraron refugio cuando lo necesitaron. Le toca a quienes entendieron que no se puede pedir amor donde solo hay interés, ni esperar lealtad de quien solo sabe estar de paso. A esos seres que sienten más de lo que deberían, que callan para no herir, y que muchas veces lloran en silencio para no preocupar a nadie. La soledad se sienta junto a ellos, no para castigarlos, sino para enseñarles a cuidarse, a escucharse, a elegir mejor a quién entregar su luz. Porque a veces la soledad no llega por falta de amor, sino por exceso de bondad. Y aunque duela, también es ahí, en ese silencio, donde el alma se reencuentra consigo misma y aprende que no todo lo que se pierde, es realmente una pérdida."
«Los problemas financieros pueden ser la manifestación externa de estados internos de conciencia.»
Eric Butterworth, "Economía Espiritual: Los principios y el proceso de la verdadera prosperidad"
¿Quieres perder el miedo al futuro? Entonces invéntate momento a momento, bucea en tu mente y en la realidad, sal de los mandatos irracionales que te inducen a ser el mayor de los controladores.
Walter Riso.
«Si queremos vivir adecuadamente, es necesaria cierta destreza para movernos en tres ámbitos distintos: el mundo externo, el mundo interno, y el mundo de los demás.»
Daniel Goleman, "Focus"