A partir de esto tengo claro que la clave de exito de las relaciones (no únicamente de pareja) es encajar en la manera de hablar de uno con la de escuchar del otro y viceversa. Parece mucha condición, pero es que, de hecho, las relaciones no son sólidas.
Hay tantas maneras de escuchar como de hablar. Y a pesar de los estándares cada uno tiene su propia manera de hablar y, por ende, de escuchar. Igual que puede costar vocalizar, argumentar o expresar, puede costar escuchar, comprender, separar.
Baila si quieres y ríete si le encuentras gracia. Lee por la mañana aunque tengas sueño y escucha techno si necesitas despertar. Vive rápido mientras no te cause ansiedad y cuando ésta llegue, descansa profundamente. Cuida tu salud mental, y no te aburras.
Encuentro placer allá a donde voy y estoy enamorada de lo que elijo vivir. Mi mayor consejo siempre será haz lo que quieras hacer, y si buscas la aceptación de alguien, siempre habrá quien lo acepte: tú.
Cuando el saludo es un abrazo, cuando te lo comes a besos, cuando se necesita calma, cuando miras, acaricias, cuando no hace falta, cuando mejor no decir, repito. Cuando uno respira, escucha, sueña, entiende que las palabras ahí no, entonces calla.
Vengo a romper el silencio del que escribo todos los días porque hay mucho que decir sobre aquello que nos hace callar.
Hay silencios agradables y desagradables. Se calla por vergüenza, desconocimiento y miedo. También por confianza, asentimiento y sorpresa.
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cuya relevancia cae en cuanto aparece el silencio.
Cuando ya no queda nada por decir, cuando nada sirve, cuando no hay justificación, cuando es tarde para decir, cuando mejor no decir, uno entiende que las palabras ahí no, entonces calla.
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