Alerta 🚨 maltrato a damnificados en Pereira? Etiqueten al alcalde de Pereira, que responda. Una mujer y su hijo que perdieron su hogar y miren como llegan a sacar a la señora, Melisa Arellano, un operativo completo presuntamente para sacar a la madre que no tiene a donde ir porque perdió su casa.
—“¿Dónde están exigiéndole a la primera dama rendir cuentas así como lo hicieron conmigo? ¡Arrodillados!”—.
Si alguien tiene autoridad moral para pedir cuentas, ese es Óscar Benavides, quien desde el día 1 mostró qué hizo con cada centavo que recaudó.
¡¡RESPONDA, PRIMERA DAMA!!
Que no se les olvide esta foto. Mírenla bien. ¿Qué estarán sintiendo estas personas?
Son mi gente de Pereira y Dosquebradas. Por ellos hay que seguir luchando.
Me indigna su sufrimiento y el silencio de políticos, empresarios y gente de bien ante el Tigre que eligieron.
Te equivocas, colega. No la cuestiono por ser mujer, sino por los millones que recibió su fundación mientras mi ciudad sigue sufriendo.
Políticos y empresarios callan porque eligieron al Tigre.
Además no quiero pasar a la historia como el Sergio Fajardo de la caricatura.
@elespectador Que doble moral la de EE, @RevistaSemana etc.¿Por qué no tratan igual a @Veronicalcocerg?
Que ambas rindan cuentas y que para ambas haya el alto matoneo que dicen acá pero el doble rasero y ley del embudo si no. ¡No sean doblemoralistas y lambones @fidelcanoco
A Matador solo le escucharon los “insultos”, pero las respuestas que le pidió a una mujer que asumió plata pública y que pese a tener una tutela no ha querido decir qué hizo con esos dineros, ahí sí no es con ellos.
Apoyo total a Matador 💯
¡BASTA YA DE MISOGINIA Y DE ATAQUES CONTRA LA DIGNIDAD DE LAS MUJERES!
El Gobierno Nacional y su gabinete ministerial rechazan categóricamente las expresiones denigrantes dirigidas contra la primera dama de la Nación.
La animalización, las burlas sobre la apariencia física y los estereotipos de género no deben normalizarse como parte del debate público.
Defendemos la libertad de expresión y la crítica política, pero también el derecho de todas las mujeres a ejercer su liderazgo sin ser objeto de humillaciones ni discriminación.
La dignidad de las mujeres no depende de ideologías, cargos ni apellidos. Su respeto no se negocia y su defensa no admite dobles discursos.
¡Basta ya de misoginia!