Cuando era pequeña no entendía porque no podía contarle a nadie de que trabaja mi padre ni donde vivíamos, porque revisábamos todos los días los bajos del coche y porque en el cuartel nos enseñaban a todos los niños donde teníamos que esconder si escuchamos un ruido muy fuerte.
Yo no sé dónde estabas tú cuando ETA mataba.
Yo estaba ahí, amenazado.
Señalado por esa izquierda abertzale que tú llamas “pacifista”.
Señalado en los papeles de ETA por concejales de lo que ahora es Bildu o lo que tú llamas pacifistas y pasaban info sobre mis movimientos para que alguien disparara.
Con mi nombre en dianas y panfletos.
Si no sabes de lo que hablas mejor no digas lo que no es. No blanquees algo que fue puro totalitarismo.
Estamos obligando a los españoles enfermos de ELA a suicidarse mientras regalamos 228 millones para el metro de El Cairo.
Nos gobiernan unos degenerados.