Después que usted cruza los cuarenta ya hay cosas que deben aceptarse: no eres tan joven para amanecer todos los días bebiendo, ni tan viejo para no salir de vez en cuando, no eres tan joven para andar peleando por hombres, ni tan vieja para no enamorarte de nuevo. Cuando tienes 40 debes haber adquirido madurez, dejar de hacer cosas que solo luce hacer hasta los 30.