Bienvenido Daniel
La desacralización de Daniel Coronell es el hecho más significativo de la semana. La izquierda colombiana tenía en él un activo valioso; lo había proclamado pontífice de la verdad, una especie de árbitro cuyas investigaciones se presentaban como absolutamente objetivas y libres de todo sesgo político. Ese relato había logrado calar, hasta cierto punto, incluso en sectores ajenos a la izquierda.
Hace unos meses había protagonizado una hilarante, en ocasiones patética, cruzada contra la credibilidad de una empresa encuestadora, por presentar resultados que contradecían sus ilusiones electorales.
Después de las elecciones quedó claro que las críticas de Coronell no tenían sentido. Eran solo proselitismo.
Pero nuevos hechos indican que esa no fue la única treta de Coronell en tiempos electorales.
La confesión de Murcia devela lo que había detrás de las denuncias promocionadas por Coronell: una operación chambona. Una operación política, propagandística y, al parecer, también periodística. La chambonada supone que Coronell abandone, finalmente, el Olimpo ficticio de la objetividad para descender al sincero lodo de los opinadores.
Bienvenido Daniel.
Así se ven todos ustedes, defendiendo secuestradores, torturadores, asesinos y violadores de niños, petristas carechimbas, ustedes son el problema, putos enfermos.
Prefiero mil veces andar entre tigres, donde al menos hay elegancia, filo y un peligro frontal que se respeta, que en medio de una recua de mulas, donde el riesgo constante es terminar aplastado por la terquedad colectiva, pateado por la espalda sin aviso o arrastrado al abismo solo porque la mula que las lidera decidió desviar su camino.
Cada quien lucha como quiere:
Abelardo a las 3:00 a.m lidera operativos antinarcóticos.
Petro a las tres 3:00 a.m desaparecía todos los narcóticos que podía entre sus narices!!