Mirá la emoción que tenía este tipo, después de marcarle a Francia en la final del mundo. Pensar que algún día le contará a sus nietos que se sienta en la mesa de los grandes ídolos de Argentina.
El que no quiere a Angelito Di María, no quiere a su mamá.
Hola, sí, sepan que somos campeones de América vigentes, de Europa-América vigentes, y del Mundo Vigentes. Osea las otras 210 asociaciones no. Sean felices que el fútbol da felicidad.