Me lo hacía más inteligente a este pibe, Occhiato. Esto, con un llamado postquilombo de “che, ¿cómo estás?”, se solucionaba. Pero es tal el pánico a la cancelación —y esto también aplica a Marley, que se llamó a silencio en siete idiomas— que terminó sobreactuando la indignación y cometiendo errores que le van a salir carísimos. Si esto llega a juicio, lo gana Florencia Peña.