¿Soñaste con jugar desde el móvil o desde el PC a los PC fútbol sin tener que liarte con instalaciones en sistemas modernos? Pues ya puedes jugar, de momento, a los que ves en la imagen. En el siguiente link:
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Uno de mis trabajos es conserje del colegio público de Portonovo.
Hemos sacado (con los de 6⁰) el bicho metalero de la chavalada entre 3-12 años que no sabía (triste) lo que era una guitarra eléctrica...
Pírrica victoria, sí, pero contrahegemónica. No es coña.
Salud, camaradas.
En Italia en los años 1940 decían:
“Hay tres cosas incompatibles entre sí: inteligencia, honradez y fascismo. Quien es inteligente y fascista, no es honrado.
Quien es honrado y fascista, no es inteligente.
Y quien es inteligente y honrado, no es fascista".
🧵1/ A mí hay una cosa que me fascina de este país y es la puntería estadística de las infiltraciones policiales. Qué precisión quirúrgica. Qué olfato. Qué fino el radar del Estado.
Montas un sindicato de inquilinos para evitar desahucios y a los seis meses ya tienes...
estoy con pablo iglesias en un bar junto a canal red tomando café y nos comenta la dueña que los jóvenes no quieren trabajar, que tiene tres empleados que quieren que se les pague las horas extra y se quieren dar de baja por ansiedad y le dice pablo ya hija si estamos todas igual
🏛️ | Espartaco: el gladiador que desafió a Roma liderando una rebelión de esclavos.
"Había sido soldado auxiliar en el ejército romano. Conviviendo con las legiones, aprendió sus tácticas, su disciplina y su estructura militar".
https://t.co/8F88q2D4cG
The psychological furniture of empire includes a very specific relationship with maps.
Most Americans cannot locate the countries their government has bombed on a map.
This is not an insult.
It is a documented, repeatedly confirmed, empirically established fact.
Studies have shown this.
You can conduct the experiment yourself.
What this means, functionally, is that for the population of the bombing country, the bombed country does not fully exist as a place.
It exists as a news category.
A crisis.
A situation.
A source of refugees who are then a separate problem.
It does not exist as somewhere that people live lives, eat meals, raise children, argue with their neighbors, make plans, have favorite songs.
You cannot fully mourn what you cannot fully imagine.
And you cannot fully imagine a place you cannot find on a map.
Empire benefits from this.
Empire depends on this.
The geographic illiteracy of the imperial citizenry is not a coincidence.
It is a condition.
La nueva Torre de Babel: cómo la traducción automática está volviendo mierda la hegemonía cultural anglosajona (y los rusos están bailando como cosacos encima de los escombros)
El 7 de abril de 2026, Nikita Bier, el jefe de producto de X, soltó la bomba sin que casi nadie se enterara del todo: «Estamos metiendo traducción automática a saco en todo el mundo para que cualquier post en cualquier idioma llegue a todo quisqui».Lo que parecía una chorrada técnica es un terremoto de 8 en la escala esa.
Hasta ahora, para que te escucharan en las redes globalmemte tenías que hablar inglés como un lord o como mínimo chapurrearlo con soltura. Si no, te quedabas en la grada mirando cómo los guiris montaban el circo. Opinión global = inglés o nada.
Ahora Grok te traduce cada tuit al idioma que hablas tú. De repente ya no hay barrera. Todo el mundo habla en su lengua y todo el mundo entiende al resto. Es la Torre de Babel pero en versión 2.0: cada uno en su idioma, todos enterándose de todo y el jaleo que se ha montado es épic..
Lo que está pasando estos días en X es la prueba del nueve de algo que a los anglosajones-sionistas les escuece reconocer: su famosa hegemonía cultural no venía de que sus ideas fueran la hostia, sino de que los demás no podíamos ni abrir la boca.
Durante décadas la conversación mundial la controlaban cuatro países que casualmente hablaban la lengua del imperio.
No es que sus chistes fueran más graciosos ni sus análisis más incisivos; es que eran los únicos que podían hablar. El resto consumíamos como https://t.co/SlmlbMGQdX traducción automática ha reventado ese chiringuito. Ahora un chiste coreano compite de tú a tú con uno en inglés. Un hilo político escrito en árabe se hace viral sin que ningún medio yanqui lo “descubra” y lo traduzca a su gusto. Se acabó el monopolio.
Democratización a la fuerza del mercado de las ideas y los que más lloran son los que antes tenían la fábrica entera.El humor es el mejor ejemplo. Los anglosajones habían impuesto su estilo de risa: el self-deprecating, ese rollo de “ay qué torpe soy, perdonadme por existir”. Humor de sitcom de los noventa, de monólogos de open mic y de influencers que se caen y piden disculpas. Un humor blandito, sieso, políticamente correcto, que no ofende a nadie y por eso mismo aburre como una ostra en cuanto lo comparas con lo que hay fuera.
Porque fuera hay de todo: por ejemplo los rusos con un sarcasmo tan negro que debería llevar advertencia de “no apto para nenazas", los chinos (cuando les dejan) con un humor absurdo que le da mil vueltas al Monty Python.
Antes esos estilos estaban encerrados en su idioma. Ahora compiten en el mismo patio. Y el humorcito autodespreciativo anglosajón está quedando en evidencia: un humor de parvulario, soso, inofensivo y sin media hostia. No puede con la mala leche ibérica, el cinismo ruso ni el sarcasmo porteño.
Y aquí viene lo bueno: los rusos están arrasando en X con la traducción automática. ¿Por qué? Porque su estilo pega de puta madre en este nuevo circo. Tienen un humor borde, denso, negro, cínico y sin pedir perdón. Justo lo contrario del “ay pobrecito yo”. Es más fuerte, más memorable y más compartible. Además, mientras Occidente se ha metido en una jaula de corrección política donde casi no se puede decir ni “buenos días”, los rusos siguen con la lengua suelta y eso, para muchos, es como un soplo de aire fresco.
Tienen también esa costumbre rusa de meter ideas gordas en frases cortas pero cargadas, algo que en X es oro puro. Y encima llevan años curtidos en la guerra informativa de Ucrania: cada post es un misil, cada comentario una trinchera. Esa experiencia les ha dejado el dedo muy fino para hacer contenido que https://t.co/hmctwG5UfV traducción automática les ha puesto altavoces gigantes. Antes un ruso solo hablaba a rusos.
Ahora Grok lo traduce al español, al inglés, al francés, al árabe… y en minutos su sarcasmo está en el móvil de un madrileño, de un mexicano o de un alemán. Están entrando en todas las casas sin pedir permiso.Mientras tanto, los anglosajones, acostumbrados a ser los reyes del mambo, no tienen ni músculo ni estilo para competir en un patio de verdad global.
Su humor y su forma de hablar estaban hechos para consumo interno y no escalan cuando hay competencia de verdad. Los rusos, que nunca controlaron el cotarro, han desarrollado un estilo más bruto, más directo y más pegajoso.
Ahora que les han abierto las puertas, están arramplando con todo.Esto no es solo una movida de redes. Es un cambio brutal en el poder blando. Antes ese poder lo manejaban Hollywood, la BBC y The New York Times. Ahora lo manejan los algoritmos. Y la traducción automática está volviendo a barajar las cartas.
Antes, para que una idea rusa llegara al gran público tenía que pasar por el filtro de un medio occidental: lo suavizaban, lo retorcían o directamente lo censuraban. Ahora llega directa al feed de cualquiera, sin porteros, sin censores y sin que nadie decida si “merece” ser visto.
La paradoja es cojonuda: el que nunca tuvo la hegemonía ahora tiene ventaja. No tiene que defender nada, no tiene que ser “responsable”, no tiene que mantener apariencias. Puede ser bruto, osado y cabrón sin complejos. Mientras los anglosajones se ahogan en crisis de identidad y autocensura, los rusos simplemente son rusos. Y resulta que eso es lo que la gente quiere ver ahora.
Ojo, que no todo es de color de rosa. La traducción automática no es neutral del todo: las IAs están entrenadas con mogollón de datos occidentales y eso mete sus sesgos por la puerta de atrás. El poder no ha desaparecido, solo se ha mudado de las redacciones a los algoritmos. La verdadera movida multilateral vendrá cuando tengamos traductores entrenados de verdad con todo el mundo, no solo con lo que sale de California y Londres.
Pero mientras tanto, la ironía es impagable. Los anglosajones crearon las redes sociales y la conectividad global pensando que así sus valores, su humor y su forma de vivir se extenderían por todo el planeta.Y se han extendido… pero al revés.
La conectividad ha funcionado, sí, pero no para coronar su humor de falsa modestia, sino para dejarlo en pelotas: un producto local, de nicho y bastante soso que solo mandaba porque los demás no podían ni entrar en la tienda.
Ahora las puertas están de par en par. Y los rusos están entrando con el carro hasta arriba de sarcasmo, mala hostia y chistes que no piden perdón a nadie.
El público, que hasta ahora solo conocía las sitcoms yanquis, está flipando con lo que hay https://t.co/C3o2VetgXb nueva Torre de Babel no es caos. Es libertad.
Y los que más rabia les da son los que antes tenían el micro solo para ellos.
A principios de los 70, de las 13.895 viviendas de La Línea de la Concepción, el 25% eran consideradas defectuosas, el 55% insalubres y el 2% ruinosas. El 77% carecían de baño o ducha.
El arte de florecer tras la ruptura.
Hubo un momento, quizás en una tarde gris o tras una pérdida que parecía definitiva, en que todos nos sentimos como un jarrón caído: hechos pedazos sobre el suelo frío, creyendo que nuestra utilidad y nuestra belleza se habían esfumado para siempre. En nuestra cultura de lo inmediato, lo roto se tira. Sin embargo, desde el corazón de Japón, el Kintsugi nos susurra una verdad más cálida y esperanzadora: tus pedazos todavía pueden bailar.
El Kintsugi no es solo el acto de pegar cerámica con resina y polvo de oro. Es un abrazo al destino. Es el arte de decir: «Esto dolió, esto me cambió, pero no me destruyó». Al resaltar las fracturas con metales preciosos, el artesano no intenta ocultar el accidente; lo celebra. Convierte el golpe en el protagonista de una nueva historia, una mucho más rica y profunda que la anterior.
Llevado a nuestra piel y a nuestra alma, este arte se convierte en la medicina más dulce para el espíritu. Curarnos bajo la filosofía del Kintsugi significa dejar de pedir perdón por nuestras heridas. A menudo, cargamos con nuestras cicatrices —emocionales o físicas— como si fueran marcas de vergüenza, sombras que debemos maquillar para encajar en un mundo que nos exige ser perfectos y lisos. Pero ¿quién puede contar una historia real si nunca ha tropezado?
Sanar con "oro" es un acto de amor propio radical. Es entender que cuando nos rompemos, tenemos la oportunidad única de elegir cómo queremos reconstruirnos. No volvemos a ser los mismos de antes, y eso es un regalo. Somos una versión mejorada, más resistente, más humana. Al igual que la cerámica que pasa por el fuego y el barniz, nuestras crisis nos templan. La depresión que vencimos, el amor que se fue o el proyecto que fracasó son ahora líneas doradas que recorren nuestra biografía, dándonos un brillo que la porcelana intacta jamás conocerá.
Es profundamente emocionante comprender que nuestra fragilidad es, en realidad, el lienzo de nuestra mayor fortaleza. Una persona que ha sido reparada con el oro de la resiliencia irradia una luz distinta: es la luz de quien conoce el abismo y ha decidido escalar de vuelta, decorando cada saliente de la roca con su propia valentía.
No temas a tus grietas. No intentes esconder los trozos que hoy no encajan. Ten paciencia, trata tus heridas con la delicadeza de un maestro artesano y permite que el tiempo y la aceptación viertan el oro sobre ellas. Al final del camino, descubrirás con asombro que no solo estás entero de nuevo, sino que eres una obra de arte irrepetible. Porque las almas más hermosas son aquellas que, habiendo sido quebradas, se atrevieron a brillar con mucha más fuerza a través de sus cicatrices.
La pieza de Valle Garcia.
https://t.co/bEiwAdE7Kp
Este tío estuvo a medio centímetro de ser director del Departamento de Seguridad Nacional y ahora lo tienes posando para miniaturas como si fuera TheGrefg reaccionando a vídeos del Fornite.
La prensa ya ha asumido que su labor periodística ha sido sustituida por redes y youtubers.
Ahora se dedican a buscar clicks en los cubos de la basura, a copiar y pegar las notas de las agencias, prostituirse para conseguir subvenciones y a humillarse para conseguir anunciantes.
EL CAPITAL EN EL SIGLO XXI PARA QUE PODAMOS LLEGAR AL SIGLO XXII (y no, no es el del gabacho ese)
Nos falta un relato a la altura del siglo 21, hay buenos diagnósticos, críticas penetrantes, pero en mi humilde opinión fragmentarias, cada disciplina columbra parte del monstruo pero se escapa el cuerpo entero.
El pensamiento ecológico nos advierte de los límites planetarios, pero a menudo sin explicar del todo satisfactoriamente la maquinaria y la lógica económica que lleva a transpasarlos.
La economía crítica analiza los fallos del mercado, pero a veces trata los problemas del crecimiento como una nota al pie (no preguntándose si no hay fallos del mercado sino si sobre todo en este sentido, el fallo es el propio mercado en sí)
La crítica marxiana desentraña la lógica del valor, pero a veces se atasca o no trata con la suficiente profundidad la complejidad psicológica y tecnológica de la vida moderna.
La filosofía de la justicia habla de dignidad y capacidades, y es un excelente contrapunto al individualismo libertardo, pero olvida la base material que las sostiene.
La criminología crítica revela el sesgo del control social, pero rara vez conecta el crimen estructural con la lógica del beneficio.
Las piezas están ahí, pero falta la síntesis: no un dogma nuevo, sino, hablando en ���modenno” , un “sistema operativo conceptual” que integre todos estos enfoques y críticas en una visión única del capital contemporáneo. Un marco que explique por qué el capitalismo, por su misma lógica interna, produce cinco crisis entrelazadas que hoy definen el destino del planeta. A saber:
1. CRISIS TERMODINÁMICA
Si nos ponemos estupendos, en realidad el capitalismo no “falla” (en sus propios términos): funciona exactamente como debe. Su brújula es la valorización abstracta: hacer crecer el valor-cambio sin límite. Pero esa lógica choca con un planeta de flujos materiales finitos. La ley del valor ignora la ley de la entropía. El resultado: una máquina para transformar ecosistemas en mercancías y mercancías en basura.
El crimen no es ecológico: es estructural. El sistema destruye su base vital porque su éxito depende de ello. Es la versión a cámara lenta del viejo chiste de JRR (aunque no estaba pensado para ser un chiste, muchos lo recordarán) libertario: "Una compañía minera puede dañar el medio ambiente pero no tiene por qué generar daño a terceros"... hasta que los “terceros” son todos, y el daño es el aire que respiramos. Es el efecto arrastre de la “racionalidad” individual que se convierte en su contrario “estupidez” colectiva.
2. CRISIS EPISTEMOLÓGICA EL CONOCIMIENTO MUTILADO
El mercado no es únicamente esa maravilla reveladora de información; fabrica casi con la misma o mayor eficiencia OPACIDAD. El secreto industrial, la publicidad, los algoritmos, las contabilidades creativas (y hasta super-creativas)… no son errores, son engranajes de la máquina misma. El individuo “libre” opera dentro de una niebla de desinformación rentable.
El capitalismo cognitivo vive de la ignorancia gestionada: no coordina saberes, coordina cegueras. Es el mundo donde el derecho a no saber del accionista prima sobre el derecho a vivir de quien vive río abajo. El sistema de precios tanto como supuestamente construye “conocimiento” coordina ignorancias ��estratégicamente” distribuidas en un marco institucional (no lo olvidemos) con las cartas marcadas. Porque el capitalismo con Estado únicamente gendarme como dicen los libertardos es, fue y será una paja mental.
3. CRISIS TEMPORAL — EL TRABAJO ABSTRACTO CONTRA EL TIEMPO DE VIDA
Todo debe convertirse en trabajo medible. El tiempo se optimiza, se exprime, se monetiza. Ya no se trata solo de la explotación del obrero, sino de la autoexplotación del sujeto entero: el profesional, el autónomo, el que compite por existir.
El capitalismo roba el tiempo y lo revende como ocio. Lo que queda del alma se mide en productividad. Es la lógica que convierte tu vida en una hoja de Excel, donde las horas de “ocio” son celdas vacías que hay que llenar con consumo. Nos quitan el tiempo para “ser” y nos dan chismes (de baja calidad y por ende de coste optimizado) para llenar el tiempo que nos sobra.
4. CRISIS DE LA AGENCIA EL FETICHISMO DE LA ELECCIÓN
Se nos promete libertad a cambio de obediencia a uno u otro ente privado que busca el lucro, para la mayoría de la población desposeída de medios o capacidad para producir de forma independiente. La elección en el mercado sustituye la acción en lo común. Consumimos identidades, no las construimos. Cuando la ciudadanía intenta reaparecer en la calle, en la red, en la comunidad el sistema responde con control, miedo y castigo.
El capital necesita sujetos libres para elegir, pero no para decidir. Te dicen que eres libre porque puedes elegir entre diez marcas de cerveza (que en el fondo son muy parecidas, la competencia lleva a la homogeneización, la variedad supuesta se convierte una vez más en su contrario), pero si protestas porque el río con el que las hacen está envenenado, eres un radical. Es la libertad del títere: te dejan mover los hilos, pero no cuestionar al titiritero. Ejemplo, la ley mordaza, que el gobierno social-comunista más progresista de la historia no ha tenido a bien derogar.
5. CRISIS CRIMINOGÉNICA ESTRUCTURAL —EL BENEFICIO COMO DAÑO NORMALIZADO
Aquí la criminología crítica aporta su lente: la búsqueda de beneficio no engendra únicamente “desigualdad”, sino daño social estructural
Criminaliza la pobreza que produce. Convierte la necesidad en delito, mientras normaliza el fraude corporativo como "riesgo empresarial".
Privatiza el castigo. Convierte la cárcel en negocio y la seguridad en mercancía, creando un complejo industrial que necesita criminales para funcionar.
Genera "trampas de legalidad" La lógica del beneficio empuja a saltarse límites. Si te pillan, hay dos justicias: una de bofetada en la muñeca para élites, otra de porrazo en la cabeza para los pobres. Como decía el gaucho: la ley es tela de araña/y en mi ignorancia lo explico/no la tema el hombre rico/nunca la tema el que mande/pues la rompe el bicho grande/ y sólo enreda a los chicos.
Produce subjetividades dañadas. La competencia salvaje y la precariedad crónica nos hacen desconfiados, ansiosos y agresivos. El sistema rompe los lazos comunitarios que previenen el delito y luego te vende alarmismo o te mete en la trena. Lo gracioso es que se quejan de la ruptura de esos lazos y de la pérdida de valores tradicionales los que en su filosofía puramente transaccional firman por su disolución… con ácido sulfúrico.
El sistema fabrica sus propias formas de desviación y luego las castiga para legitimarse. Es el mundo al revés: se persigue al síntoma (el chorizo de barrio) y se premia la causa (el directivo que externaliza el riesgo y la miseria).
SÍNTESIS: UN NÚCLEO NO IRRADIADOR, MÚLTIPLES CRISIS
Estas cinco crisis no son ramas separadas. Son manifestaciones de un núcleo común: una civilización orientada a la acumulación de valor abstracto antes que a la reproducción de la vida.
La crisis ecológica es su límite material.
La crisis cognitiva su velo ideológico.
La crisis temporal, su efecto existencial.
La crisis de agencia su dominación política.
La crisis criminogénica, su consecuencia moral.
El capitalismo no es solo un modelo económico. Es un sistema operativo civilizatorio que está fallando en todos sus módulos a la vez.
El libro que falta no puede escribirlo una sola mente. Debe ser colectivo, interdisciplinar y dialéctico: una cartografía del sistema desde todos los frentes.
Necesitamos voces que piensen sistemas, energía, lenguaje, deseo, poder, control, vida. No para sumar teorías, sino para refundirlas y potenciarlas. Para comprender al capital no como un modelo económico, sino como una forma total de civilización, un puto dinosaurio termodinámico-cognitivo-criminógeno que ha llegado a su fase de delirio. Y cuanto más delira, más hilarantemente tienen que hacerlo sus sicofantes bien pagados.
No se trata de reformarlo, sino de entenderlo en su totalidad sistémica: una sociedad cuya brújula sea la reproducción ampliada de la vida, no del valor. Una justicia que sea ecológica, social y restaurativa, no una prótesis del orden mercantil.
YA ESTÁIS TARDANDO CEREBRITOS.
Para ser claro de una vez
El uso de una VPN no te hace invulnerable, al contrario
Hay que ser muy ingenuo para adoptar una solución de VPN de alguien como Trump y sus secuaces con el cebo de la libertad de expresión
Hacer eso es ponerte en sus manos
Literalmente