IMAGÍNATE CUANDO LA GENERACIÓN SIX SEVEN
DESCUBRA QUE VAN A TENER QUE TRABAJAR
DESDE LAS SIX DE LA MAÑANA
HASTA LAS SEVEN DE LA TARDE
Y NO LES VA A DAR TIEMPO DE VIVIR LA VIDA PORQUE VAN A SIX DÍAS A LA SEMANA Y EN EL SEVEN VAN A TENER QUE LIMPIAR LA CASA
Las seleccionan como ganado. Pero a Esther Expósito y Inés Hernand esto les parece feminista.
Lo de Bad Bunny está siendo histórico. Creo que ha hecho más daño a la credibilidad de la izquierda que Zapatero.
Pues he dudado un poco en publicar estos datos que me ha mandado la distribuidora esta mañana (no quería amargar el sábado a mis haters…)
Pero sé que, todos los que me habéis ayudado a hacerlo posible, os vais a alegrar! 😉
No, se la voy a echar a tu puta madre, en lugar de al gobierno que decidió joder el suministro de gas que teníamos desde Argelia para contentar a Marruecos, que nos lo agradece vaciando sus cárceles en nuestra frontera. Jugada gracias a la cual pasamos a adquirir la mayoría de nuestros gas a EEUU, a quien también hemos decidido tocar los cojones porque estamos decididos a que la energía en España sea una locura inviable. De paso cerramos centrales nucleares para asegurarnos que no haya ni un atisbo de soberanía energética en España. Pero nada de eso es culpa del Gobierno. Es culpa de tu putísima madre.
Esto ocurrió en Suecia.
Un profesor de economía contó que nunca había suspendido a un solo alumno en un examen, pero que una vez suspendió a toda una clase.
Esta clase insistía en que el socialismo funcionaba: nadie debería ser pobre y nadie debería ser rico; todos deberían ser iguales.
El profesor dijo:
«De acuerdo, hagamos un experimento sobre el socialismo con este grupo. Todas las notas se sumarán y se dividirán entre el número de alumnos. De esa forma, nadie suspenderá y nadie obtendrá la nota más alta».
Tras el primer examen, se contabilizaron los resultados y la media fue de un 2 (equivalente aproximadamente a un «bien» en el sistema alemán). Los que habían estudiado con diligencia se sintieron decepcionados, mientras que los que habían estudiado poco estaban encantados.
Antes del segundo examen, los alumnos más flojos se esforzaron aún menos, y los aplicados decidieron que también querían beneficiarse del «sistema», por lo que ellos también estudiaron menos. El resultado fue una media de «suficiente». En el tercer examen, la nota media fue finalmente «insatisfactoria» y, para sorpresa de todos, todos suspendieron.
El profesor explicó:
«No hay un ejemplo más sencillo. El socialismo fracasa inevitablemente: cuando la mitad de la población se da cuenta de que no tiene que trabajar porque la otra mitad la mantiene, y cuando la mitad que trabaja comprende que ya no tiene sentido esforzarse porque otros cosechan los frutos de su trabajo, entonces es el fin de toda nación».
Autor: Thorsten Wunde
#DaleCasco
Por una vez (sin que sirva de precedente, y me disculpo de antemano por ello), permítanme ser grosero:
Me va a regular el uso de las palabras su puta madre.