Dios la dejó temblando en nuestra boca
como una llama que puede alumbrar o quemar.
Por eso hablá despacio, con el alma despierta
cada palabra crea… o deja de crear
Dios la dejó temblando en nuestra boca
como una llama que puede alumbrar o quemar.
Por eso hablá despacio, con el alma despierta
cada palabra crea… o deja de crear