Hola, Leo.
Faltan dos horas para que vuelvas a salir a una cancha con la camiseta de Argentina.
no puedo dejar de pensar que estos son algunos de tus últimos minutos en un Mundial. Capaz queden dos partidos. Capaz uno. Capaz este sea el último. No lo sé. Solo sé que esa posibilidad me obligó a escribirte. Quizá porque algún día vuelva a leer estas palabras y quiera recordar exactamente cómo se sentía quererte tanto en esta etapa de mi vida.
Tengo el corazón acelerado, un nudo en la garganta y una sensación que nunca antes había sentido.
Hay personas que pasan por tu vida. Y hay otras que terminan formando parte de ella. Vos nunca fuiste solamente el mejor futbolista que vi.
Fuiste la banda sonora de mi infancia, el refugio de mis días más difíciles, el motivo de miles de abrazos con mi abuela, el tema de conversación con cualquier persona que me conociera cinco minutos y la razón por la que me enamoré de este deporte.
Por eso hoy no siento miedo por una semifinal. Siento miedo de que el tiempo haga lo único que jamás le pude perdonar: seguir avanzando.
La nena que esperaba que llegara el fin de semana para verte jugar en Barcelona nunca imaginó que algún día iba a tener que escribirte un texto así.
Creció convencida de que siempre ibas a estar. Y hoy, por primera vez, esa certeza empieza a doler.
Esa nena se convirtió en una mujer que sigue sintiendo exactamente lo mismo cada vez que te ve salir a una cancha. Entre una y otra pasó una vida entera. Pasaron alegrías, pérdidas, viajes, aprendizajes. Pasaron derrotas, triunfos y la noche más feliz de nuestras vidas aquel 18 de diciembre. Pero hubo algo que nunca cambió: vos siempre estuviste ahí.
Por eso, PASE lo que PASE esta noche, hay algo que ningún resultado puede cambiar. Nunca voy a encontrar la manera de agradecerte todo lo que hiciste por mí sin saber siquiera que existo.
Porque vos no me regalaste solamente goles o títulos. Me regalaste un lugar al que volver cuando necesitaba olvidarme de todo. Me regalaste paz. Me regalaste esperanza. Me regalaste la posibilidad de volver a encontrarme con una parte de mí que creía perdida: la que todavía se emociona como una nena, la que sigue creyendo que todo es posible y la que, por noventa minutos, se olvida de todo lo demás.
Hay millones de personas esperando un resultado. Una parte mía también, pero gran otra ya no espero nada de eso.
Solo deseo que, por una vez, el peso no esté sobre tus hombros. Que mires alrededor, respires hondo y puedas guardar esta noche para siempre, igual que nosotros vamos a guardar cada minuto que nos regalaste durante todos estos años.
Dentro de muchos años, cuando alguien me pregunte cuál fue uno de los mayores privilegios de mi vida, no voy a hablar de finales, de Balones de Oro ni de estadísticas.
Voy a decir que nací en el tiempo correcto. Que tuve la suerte de ver jugar a LIONEL MESSI. Que una parte de mí creció con vos y otra aprendió a vivir gracias a vos.
Y que, cuando vuelva a este texto, voy a recordar exactamente cómo se sentían estas dos horas antes de que empezara el partido. Con el corazón en la garganta, sí. Pero, sobre todo, con la inmensa tranquilidad de haber sido una privilegiada por haberte visto jugar.
Gracias por toda una vida, capitán.
Te voy a amar siempre, Leo.
Nos vemos en la próxima cancha. Mientras haya una tribuna y una pelota, ahí va a estar tu hincha.
“Vozinha, save football”
“Salah, save football”
“Xhaka, save football”
“Jude, Save football”
Cristiano Ronaldo has become irrelevant even to his own fans now 😭😭😭
Surrealista.
Ana Botín, presidenta del Banco Santander con un patrimonio de 3 mil millones de euros, pidiéndole una foto a IShowSpeed y que se abra una cuenta en su banco, mientras le presenta a Juan Roig, presidente de Mercadona con un patrimonio de 9 mil millones de euros.
“Mercadona es el Walmart de España y Banco Santander es el JPMorgan de Europa”
For France and Olise: “lucky”
For Argentina and Messi: “rigged corruption Messi favouritism the system is against Ronaldo FIFA keeps helping him win”
😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂