no voy a mentir, no quiero volver a vivir un año cómo este, fueron demasiadas lecciones, demasiado desgaste y una versión de mi que no quiero volver a cruzarme nunca.
Muchas veces no quiero que llegue el domingo, porque los domingos tienen esa forma silenciosa de recordarte todo lo que duele… lo que no fue, lo que perdiste, lo que aún pesa.