@HevaCruz@mazeltov_ok@gabycociffi@Uber El valor de la cosa hurtada se aplica en la determinación de la pena, no para calificar el delito de robo o hurto
@mazeltov_ok@gabycociffi@Uber Error, en el robo la esfera de custodia no solo se quiebra con violencia, sino también con fuerza en las cosas o intimidación (a diferencia del hurto, donde el objeto del delito está fuera de la esfera de custodia de la víctima).
🔹Yo les había comentado que Gabriel Boric y su pandilla torpedearon los proyectos de fin al CAE que presentó Sebastian Piñera en sus dos gobiernos.
Y aquí tienen al diputado Boric, muy escéptico con el proyecto de Piñera, que terminó estancado en el Congreso, para años despúes presentar un proyecto muy similar.
Se perdieron años en esa discusion, cortesia de los caprichos de Gabriel y su pandilla.
Por tanto los señores que hoy se quejan con el Gobierno por los embargos, deberían quejarse con el señor que hoy se pasea por París.
lo que nuestro presidente ya no entendió es que lo que él puede hacer (presentarse a trabajar sin corbata o llevar la guagua porque terminó con la polola) hay cientos de miles de chilenos gubernatti que no tienen autorización pa hacerlo aunque ellos sí se hayan titulado
Como muchas personas, mi corazón está a la izquierda. Siempre he votado por alguna variación de ella. Mi forma de entender el mundo tiene raíces profundas tanto en el marxismo como en sus críticas desde la misma izquierda, de Camus a Orwell. Pero descubro que lo que me separa de la izquierda oficial —o al menos de su versión tuitera— es precisamente el corazón.
Porque soy de izquierda, mi primer impulso ante la caída de Maduro es una alegría visceral. No por quien la provocó —Trump no despierta en mí ninguna simpatía— sino por los millones de venezolanos que llevan años huyendo de una parodia grotesca del socialismo. Por las madres que no han visto crecer a sus hijos. Por los profesionales manejando Uber en Santiago. Por los que murieron cruzando el Darién.
La izquierda que conozco en Twitter piensa al revés: primero el antiimperialismo, después la soberanía, luego la no injerencia, y al final —si queda espacio— los venezolanos. Como si el principio de no intervención pesara más que los cuerpos torturados en El Helicoide. Como si los derechos humanos del tirano importaran más que los de sus víctimas.
Este reflejo automático se repite en cada crisis. En Cuba, la corrupción dinástica de los Castro siempre pesa menos que el embargo. Cuando las iraníes se quitan el velo y enfrentan a los mulás, la izquierda busca primero denunciar a la CIA. Cuando quemaron el metro en Santiago, había que entender la rabia antes que lamentar a la cajera que no pudo llegar a su trabajo. No importa que los mulás ejecuten homosexuales, que los muyahidines lapiden mujeres, que los Castro encarcelen poetas: si están contra Estados Unidos, merecen comprensión.
Entiendo el razonamiento. Conozco la historia de las intervenciones, los golpes de Estado, la Escuela de las Américas. Sé que Estados Unidos no regala nada y que Trump es un personaje siniestro. Pero lo que no puedo entender es la ausencia de emoción humana elemental. Esa frialdad doctrinaria que no se conmueve ante los videos de venezolanos llorando de alegría en las calles de Caracas. Que no siente nada ante las iraníes cortándose el pelo en señal de rebelión. Que siempre tiene un "pero" listo antes que un abrazo.
Preferiría, por supuesto, que los venezolanos hubieran derrocado solos a su tirano. Pero sé —porque la historia lo enseña— que pocas dictaduras caen sin alguna forma de presión internacional. La chilena no lo hizo. La argentina tampoco. La española menos. Y de todas las salidas posibles después del fraude brutal de julio, esta es de las menos sangrientas.
Hoy los venezolanos celebran. Las calles de Caracas se llenan de una esperanza que creíamos muerta. Y yo, que sigo siendo de izquierda precisamente porque creo en la dignidad humana antes que en las abstracciones geopolíticas, celebro con ellos.
Mañana habrá tiempo para analizar, criticar, contextualizar. Hoy, solo hoy, déjenme sentir esta alegría sin pedir permiso al manual del buen antiimperialista. Déjenme poner el corazón donde siempre debió estar la izquierda: del lado de la gente, no de los mapas.
⚖️ LEY DE AMARRE | Tomás Mosciatti: "Esto yo no lo había visto en democracia, yo nunca había visto tal sinvergüenzura, es algo bastardo". 👀
#BioBioLaRadio#ElAmarre
Johannes Kaiser: " Los políticos me dicen que mi propuesta de elegir a los jueces al AZAR no permite
que lleguen los mejores, yo les respondo que ustedes NUNCA han elegido a los mejores, ustedes
SIEMPRE eligen a los jueces que les COMVIENEN"
@oscarpepecastro@AguaDeHierbasCL En 1810, A. Bello deja Caracas, en misión diplomática por la indep. de Vzla, pero al tiempo S. Bolívar le corta los recursos y lo deja a su suerte en Londres. Chile acoge a Bello y este obtiene la nacionalidad en 1832.
Andrés Bello DECIDIÓ SER CHILENO, así que vamos ubicándonos.
Hoy por hoy, el mundo es palestino!!!
Respeto para Cristiano Ronaldo, los ideales de paz y de justicia: NO SE VENDEN!!!
DESDE EL RÍO HASTA EL MAR, PALESTINA 🇵🇸 LIBRE SERÁ!!! 😍🥰
@lacuarta Efectivamente, fue en la época de Piñera), pero lo llamaron porque imitó a un militar CON UNIFORME OFICIAL, no con uno similar o parecido. Le pidieron que dejara de replicar la vestimenta oficial de la institución (delito tipificado), no que dejara de hacer su imitación.
Carajarismo es ser comunista y prometer que gobernarás con otras ideas.
Carajarismo es reventar el empleo y luego prometer que solucionarás el desempleo.
Carajarismo es haber obligado a los trabajadores a prestarle plata al Estado y luego prometer que gobernarás sin expropiar.
#ToleranciaCero | El minuto de confianza de Eduardo Sepúlveda por AC para destituir a Piñera tras el estallido: "En la cumbre Democracia Siempre pudo haber un mea culpa del oficialismo chileno"
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