Desde que empecé este proceso de
amarme con locura, muchas personas
se han ido de mi vida. Por fin entendí que ya era el momento de darme tiempo a mi, amarme a mi y entender que yo fui mi prioridad todo este tiempo.
Gracias a quién me destruyó, me volví a construir y mucho mejor. Aprendí a poner límites e irme en la primer falta de respeto o cuando simplemente no me hacen sentir bien.