CRISTIANO SIENDO CRISTIANO
A sus 41 años salta como si tuviera 20. Tremendo cabezazo para abrir el marcador, al minuto 22, ante Abha y llegar a 979 goles en su carrera.
¡Qué Grande es el portugués!
Gala Montes pasó una muy mala noche por los ronquidos de Cynthia.
A las 3 am arrasó con los panes de Masad
Se echó dos paquetes de jamón
Le dijo a Yahir que otra noche como esa y que iba a explotar
Gritó que le gustan las drogas
Se vistió de blanco y se fue
#LaCasaDeLosFamososMx
Duró más tiempo la coca en el cuerpo de la Gala Montes que ella dentro de la casa 🤡🤡
Solo fue a hacer el ridículo y a comerse todo el jamón.
#LaCasaDeLosFamososMx#LCDLFMX
Regla de oro: si no tienes experiencia en peleas callejeras, jamás te metas con un cabrón prieto, corte de Hachita Ludueña, con una camisa de Cuidado con el Perro desabrochada y con espalda de mariachi. Ese conoce todas las mañas y te va a partir tu madre.
La grandeza no nace con una victoria ni desaparece con tres derrotas.
Cruz Azul sufrió tres derrotas consecutivas. Negarlas sería absurdo; analizarlas, indispensable. Pero si cada derrota se utiliza para borrar lo construido y cada victoria se atribuye a la suerte, el trabajo nunca cuenta y el mérito nunca existe.
El marcador solo cambia el pretexto; el veredicto ya estaba escrito.
La Décima y el título de Campeón de Campeones no cancelan la crítica; la ponen en perspectiva. Las derrotas muestran lo que debe corregirse, no borran lo construido.
La suerte no entrena, no corrige, no dirige ni compite. Decir que “la suerte se trabaja” no profundiza el argumento: disfraza una simplificación.
Ningún campeonato se gana esperando fortuna: se conquista con decisiones, preparación, disciplina, talento, carácter y el trabajo de toda una institución.
Quienes amamos estos colores sabemos mirar de frente una mala racha sin olvidar lo construido. Tener memoria no es negar la derrota: es darle su verdadera dimensión.
Cruz Azul volvió a ganar 3-1 ante Necaxa. Su grandeza no regresó con la victoria: nunca se había ido. 💙🚂🏆