Nunca fue uno más y siempre fue uno de los nuestros. Cuervo de niño y de hombre... Cuervo como sacerdote y Cardenal... Cuervo también como Papa...
Siempre transmitió su pasión por el Ciclón: cuando iba al Viejo Gasómetro para ver al equipo del 46, cuando confirmaba a Angelito Correa en la capilla de Ciudad Deportiva, cuando recibía las visitas azulgranas en el Vaticano siempre con felicidad total... Socio N°88235.
De Jorge Mario Bergoglio a Francisco, hubo algo que jamás cambió: su amor por el Ciclón.
Envueltos en un profundo dolor, desde #SanLorenzo hoy le decimos a Francisco: ¡Adiós, gracias y hasta siempre! ¡Estaremos juntos por la eternidad!
"Siempre que se hace una historia, se habla de un viejo, de un niño o de sí. Pero mi historia es difícil, no voy a hablarles de un hombre común.
Haré la historia de un ser de otro mundo, de un animal de galaxia".