La mejor decisión que he tomado fue elegir hacer silencio y hacerme a un lado. No tengo nada que probar. No estoy aquí para convencer a nadie de que soy buena persona. No voy a arreglar lo que no rompí, y no voy a luchar para que nadie reconozca mi valor.
Se la dan de bandidos pero cuando no están drogados borrachos y sin mujeres se sienten solos.
No son bandidos, son niños tristes y vacíos tratando de llenar lo único que el dinero no compra.