Al acabar hoy el cole a una compañera opositora le ha dado un ataque de ansiedad. Se veía otra vez a las puertas de un finde en el que solo le esperaban temas y supuestos, con la sensación de q nada es suficiente y con el ruido constante de una conciencia que no para de juzgarte.
Que sepáis que el precio del gasóleo que compraron antes de la guerra al precio “aún no hay guerra”, ya está en las gasolineras al precio “es que hay guerra”.
O sea… el beneficio que le están sacando es cojonudisimo.
Karim Rekik, el típico amigo que te coloca la mampara del baño, te arregla el ruidito ese del coche, te presta el trompo eléctrico para los cuadros y al final te los pone él, y después de todo te quiere invitar a comer. 🥇