"Ajenos a la fértil incertidumbre de la inteligencia, sólo existen para ellos el blanco y el negro, nunca el matiz, el razonamiento, el debate, la compleja gama de grises: misógino, masón, rojo de mierda, fascista, vendepatrias, dinos quién te paga"...
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San, el libro de los milagros-Manuel Astur: Las desgracias nunca vienen solas, se dijo sin pensar lo que decía, utilizando uno de esos clichés que usamos como barandilla.
Milan Kundera - La ignorancia.
Tampoco la memoria es comprensible sin un acercamiento matemático. El dato fundamental radica en la relación numérica entre el tiempo de la vida vivida y el tiempo de la vida almacenada en la memoria. Nunca hemos intentado calcular esta relación y,
pues esa elección se formula misteriosamente en cada uno de nosotros ajena a nuestra voluntad y nuestros intereses. No comprenderemos nada de la vida humana si persistimos en escamotear la primera de todas las evidencias: una realidad,
El fin es mi principio - Tiziano Terzani.
Resumiendo, iba por uno de aquellos caminos, ya estaba oscuro, y de repente veo a un grupo de jóvenes apiñados delante de un zaguán oscuro. Me asomo, ¿y qué veo? Un minusculo televisor alimentado por unas baterías de coche. Alguien había
quedan donde están. El hombre debe avanzar.
Tiziano: Y eso es un gran problema, grandísimo. Hay algo en la naturaleza humana que lleva a ese proceso y que es imposible evitar, como si todo hombre, toda civilización tuviera que pasar por esas horcas caudinas. ¿Pasa para salvarse?
ellos de recorrer el país en cueros vivos para demostrar que ni siquiera necesitan ropa.
Tiziano: A veces hay que arriesgarse, hacer otras cosas. Es preciso renunciar a algunas garantías porque también son condiciones.
El fin es mi principio - Tiziano Terzani.
Folco: Hay que salirse de la norma.
Tiziano: ¡Siempre fuera de la norma! Ése es el tema del Viejo, de Krishnamurti y de muchos más: "La verdad es una tierra sin senderos". Caminas, encuentras. No hay nadie que te diga: "Mira, el sendero
que nos impiden salir de nuestras cuatro paredes son la del dinero y la de la enfermedad. Los sadhu con quienes he convivido buena parte de los últimos años, en cambio, te hacen ver que es perfectamente posible vivir sin nada, de esa manera, divertida y simbolica, que tienen