🇯🇵 | ATENCIÓN: El humo blanco dentro del avión, los gritos, los esfuerzos de la azafata de cabina para guiar el vuelo, el avión en llamas fuera de la ventana y el vuelo siendo evacuado; el dramático momento que vivieron los pasajeros del vuelo 516 de Japan Airlines en el aeropuerto de Haneda.
Agradecemos a Presidente @sebastianpinera por apoyar solicitud que hicimos junto a embajadora de Venezuela @Guarequena para que Venezolanos puedan utilizar pasaporte y cédula de identidad vencidos. Hoy se hace efectivo el cambio. https://t.co/Sq3t1wC1fg
Ella es Malva Marina Trinidad Reyes, la hija no reconocida de Pablo Neruda.
Nacida con hidrocefalia en Madrid el 18 de agosto de 1934, su vida estuvo marcada por el desdén de su padre, el venerado poeta chileno.
A pesar de ser un caudillo de la poesía sudamericana, Neruda mostró una falta de compasión hacia Malva que resuena a través de los años.
Se refirió a ella con apodos despectivos como "Punto y coma", "Vampiresa de tres kilos" y "Ser ridículo", despojando a la pequeña Malva de la ternura paternal que merecía.
El poeta más amado: Pablo Neruda, tuvo una hija: Malva Marina Trinidad Reyes, cuya corta vida terminó en Holanda a los ocho años, abandonada por su padre quien la repudiaba por su condición médica.
El 18 de agosto de 1934 Malva nace en Madrid, donde Neruda (Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto) ejercía como Cónsul General.
Pero para Neruda, la llegada de una hija enferma y, según sus palabras, deformada, no estaba en sus planes.
En junio de 1934, Neruda publica "Residencia en la tierra" y conoce a la argentina Delia del Carril, afiliada al Partido Comunista Francés, conocida como la Hormiguita. El romance florece mientras su esposa Maryka, da a luz a Malva en agosto.
Al mes de su nacimiento, Neruda, en correspondencia con su amiga argentina Sara Tornú, describe a su hija como un “ser perfectamente ridículo, una especie de punto y coma, una vampiresa de tres kilos”. El 8 de noviembre se separa de Maryka y abandona a Malva.
Fugitivo con La Hormiguita a París, comienza el silencio sobre el abandono de Malva, un secreto encubierto por la cofradía literaria latinoamericana y el Partido Comunista chileno, quienes también escondieron numerosos deslices del poeta.
Maryka busca refugio en una iglesia de La Haya, encontrando una guardería para Malva. Allí, la pequeña es cuidada por el matrimonio de Hendrik Julsing y Gerdina Sierks. Neruda ignora las súplicas de Maryka por una ayuda económica de 100 dólares mensuales.
Maryka, luchando por mantener a Malva, ruega a Neruda por ayuda financiera para poder alimentar a su hija: “Mi último centavo lo gastaré en enviar esta carta”. La hija del laureado poeta fallece a los 8 años el 2 de marzo de 1943 en Gouda.
Neruda, una figura central para el socialismo en Sudamérica, negó el salvoconducto que podría haber rescatado a Maryka y a Malva de las penurias de la Segunda Guerra en Europa.
En sus memorias, la existencia de Malva es ignorada por completo, y no hay un solo verso dedicado a ella.
Pero el cinismo de Neruda se revela en “Canto a las madres de los milicianos muertos” donde finge un afecto que contrasta con el abandono real que Maryka y Malva sufrieron.
La historia de Malva Marina resuena como un eco sombrío en el legado de Neruda, una mancha en la vida del hombre que escribió versos que tocaban los corazones de muchos, pero que falló en mostrar amor hacia su propia sangre.
Via @Bio_comunidad
@pablomackenna Es sólo la noticia de moda. Cómo lo fueron los femicidios y los portonazos, los cuales siguen ocurriendo todos los días pero ya no nos enteramos.