Sinceramente, no tengo ningún deseo de ser rico para poder comprarme un Rolex o un Lamborghini.
Quiero ser rico para poder disponer de mi tiempo y poder ir al gimnasio a las 3 de la tarde de un lunes.
Para sentarme en una cafetería y relajarme durante una hora en una tarde lluviosa.
Para poder cocinar en casa con ingredientes frescos.
Gastar en mi familia y amigos sin preocuparme por el presupuesto.
Esa es mi idea de una vida rica, no la falsa idea consumista que nos han metido en la cabeza.
James Van Der Beek’s final message to the world is one of the most powerful things I have ever heard. Stop whatever you are doing and listen to this! 🥺