1/3 “Señor, Haced de mi instrumento de vuestra Paz; que allí donde haya odio ponga amor; donde haya ofensa ponga perdón; donde haya discordia ponga armonía; donde haya error ponga verdad; donde haya duda ponga la fe; donde haya desesperación ponga esperanza…;
La mayoría de los hombres viven una profunda apatía a las cosas de Dios.
Hasta los que se dicen cristianos se han llenado de indiferencia y han perdido la fe. El humanismo y sentimentalismo mundano han remplazado la vida espiritual y sobrenatural.