Que haya cretinos que, en las redes sociales, se alegren del incendio de la mezquita de Córdoba, demuestra hasta qué punto nos han envenenado de estupidez y mala sangre en este país cada vez más analfabeto.
Cuando ardió Nôtre-Dame de París, las principales televisiones de España interrumpieron su programación para informar del incendio.
Ahora mismo arde la mezquita de Córdoba, patrimonio nuestro y de la humanidad, y ninguna televisión informa al respecto.
Váyanse a la m...