“Les decía a los chicos: ‘los que tenemos en frente, están formados en academias de primer nivel. Nosotros venimos de la tierra colorada. La camiseta que tenemos, son las franjas de la tierra colorada. Jugando descalzo en la tierra. Con los sacrificios de los padres llevando a los hijos a entrenar. Con el esfuerzo de los padres que no les alcanza para llegar a fin de mes, para que los chicos puedan cumplir sus sueños’.
Es una demostración absoluta de amor propio y convencimiento. Esa mezcla de sangre y utopía que nos dio la posibilidad de hacer realidad lo que parecía imposible. Sin lugar a dudas, fue la victoria más grande de mi carrera como entrenador. Les dije a los jugadores: ‘gracias por regalarme una tarde inolvidable’”.
Firma: Gustavo Alfaro, en conferencia.
Qué ingenua se ve la gente que le pide conciencia social y justicia a la televisora que nos dio al chavo del ocho, mujer casos de la vida real, la rosa de Guadalupe, un racimo de presidentes y al América.
No estoy de acuerdo cuándo se dice que todos lo políticos son “iguales”, o que “todos roban”, esa es una visión demasiado simplista y cómoda, que a mi parecer solapa a quienes sí lo han hecho por años.
Quizá una de las cosas que más le reconozco a Obrador, es la politización de la población; se podrá estar a favor o en contra de su gobierno, pero hizo que la gente tomara partido; que se posicionaran ante hechos que por años hubo un fuerte letargo.
Ahora que Twitter se está acabando, me han dado unas ganas de escribir e interactuar en esta red social. Hay algo que se enciende en mí cuando se acercan los finales.