Subir el impuesto a los combustibles es un golpe letal para los emprendedores, para el comercio, para los alimentos y en definitiva, para esforzada clase media. Este gobierno es bruto, ciego y sordo frente a la realidad que viven los chilenos. Salgan a la calle, despierten!
El gobierno de emergencia puso logos de emergencia y les pidió a sus ministros de emergencia que usen corbatas de emergencia. Se sentarán en sus sillas de emergencia dentro de sus oficinas de emergencia para trabajar en emergencias que ellos mismos inventaron.