Quiero ser rica. Lo admito.
Pero no por un reloj de lujo ni por un Lamborghini.
Quiero ser rica para poder ir al gimnasio a las 3 de la tarde un martes.
Sentarme dos horas en una cafetería agradable, desayunar y pedir un café caro sin mirar el precio.
Asegurarme de que las personas que amo nunca tengan que preocuparse por el dinero.
Despertarme de forma natural un miércoles cualquiera sin tener que estar en ningún lugar.
Invitar a mis amigas a cenar y decir:
“No se preocupen, yo invito.” Esa es mi versión de riqueza.
Le dije a mi madre que no entendía por qué me afectaban tanto las cosas y me contestó “tu mundo es tan pequeño que cualquier cosa que pasa en él es grande”.
piénsenlo así, si gana Aliaga este webon a los meses será vacado por inestable y asumirá Norma Yarrow, ergo, pronto tendremos a la primera presidenta lesbiana