Solía pensar que la comunicación era la base de todo, hasta que entendí que la comprensión lo es. Puedes comunicar todo lo que quieras, pero si alguien no está dispuesto a entender todo sigue
siendo caos.
Perdonarte con tus dolores del pasado es una de las experiencias más deliciosas e indescriptibles en esta vida. Comezón en la nariz, suavidad en el pecho, agua en los ojos. Y de repente, paz.