Puede que le gusten, pero solo le sirven a gente con mucha más plata que usted. Eso es más o menos como alegrarse de poder volver a viajar por carretera a la finca que nunca tuvo.
La empresa que produce y vende los licores del candidato presidencial @ABDELAESPRIELLA acumula pérdidas por casi 4 mil millones de pesos.
En Estados Unidos había proyectado ventas por 4 millones de dólares, pero logró apenas el 7% y cerró operación.
https://t.co/iXgSt6vn5M
Primera campaña presidencial donde veo que el vice es más importante que el candidato. O será que el verdadero candidato a la presidencia es @jrestrp ?
Me encontré esta bella imagen y quiero compartirla.
El oso de anteojos es considerado para muchos pueblos étnicos y campesinos el guardián de los bosques andinos y de los páramos. Creo que hoy más que nunca debemos proteger a este guardián, porque la vida es red, es comunidad.
Ah bueno, solamente habrá fracking en la Cuenca del Magdalena, área megadiversa, hogar del manatí del Caribe, de la nutria, del chigüiro menor, del bagre rayado y de miles de colombianos. Queda uno más tranquilo.
#concepedaensegunda
Abelardo De La Espriella dijo en marzo: “No he vivido de la teta estatal”. Pero datos abiertos revisados por Cuestión Pública muestran que el bufete fundado por el hoy candidato a la Presidencia ha firmado 12 convenios con entidades públicas por más de $3.603 millones. Lee más aquí https://t.co/Q5lI1l16YD
@jrestrp La "experta ambientalista" crió un hijo que hace unos años confesó un crimen como jurado electoral: "le hice una hijueputada a todos los petristas de mierda. Y si se preguntan qué hice, es muy fácil:
Presiones de funcionarios públicos desde distintas alcaldías y gobernaciones. El desespero por ganar a costa de todo. Hay denuncias por todo el país. Atentos.
En las últimas 48 horas EEUU, anfitrión del Mundial:
- No dejó ingresar y deportó al árbitro Omar Abdulkadir Artan, el mejor de África
- Retuvo 7 horas a Aymen Hussein, delantero irakí
- Raqueteó a las selecciones de Senegal y Uzbekistán cual delincuentes
- Tuvo dos tiroteos
...
El perfil de quien vota por Abelardo*
Hay algo que he observado en muchas de las personas que conozco que hoy apoyan a Abelardo y es un rasgo que se repite: una notable falta de empatía hacia el prójimo. No es odio declarado en todos los casos, pero sí una indiferencia fría ante el dolor ajeno.
No necesariamente son ricos. De hecho, la mayoría no lo son. Curiosamente, muchos de estos votantes pertenecen a esa “nueva derecha” cuyos padres fueron campesinos, obreros, maestros o empleados que hicieron enormes sacrificios para que sus hijos estudiaran y tuvieran mejores oportunidades. Sin embargo, en algún punto del camino dejaron de verse como parte de una clase trabajadora que aún lucha por salir adelante y empezaron a identificarse con los intereses de quienes están mucho más arriba en la escala económica.
Muchos tienen pequeños negocios o emprendimientos, pero hablan como grandes empresarios, casi como voceros de la ANDI o Fenalco. Sin embargo, todavía pagan las cuotas del crédito que les permitió montar el negocio o siguen contando con el apoyo de unos padres que financiaron sus estudios, respaldaron sus préstamos o continúan ayudándolos con parte de sus cargas económicas. No hay nada malo en eso. Lo curioso es cómo algunos olvidan tan rápido de dónde vienen.
Por eso cualquier política pública dirigida a los sectores más vulnerables les parece sospechosa. Los subsidios, las ayudas sociales, la educación pública fortalecida o las reformas para corregir desigualdades suelen olerles a comunismo. Hablan de los pobres como si fueran responsables individuales de su situación, como si la pobreza fuera simplemente el resultado de la pereza o de malas decisiones. Para ellos, los pobres quieren todo regalado, son flojos y, en el fondo, son pobres porque quieren. Se resisten a que el Estado intervenga porque “nos van a quebrar”.
También me llama la atención la contradicción de ciertos sectores profundamente religiosos. Hablan constantemente de Dios, de valores cristianos, de la familia y del prójimo. Pero cuando la conversación gira hacia la desigualdad, la exclusión o la necesidad de construir oportunidades para quienes menos tienen, la compasión parece desaparecer. El pobre deja de ser un hermano y se convierte en una amenaza.
Y quizás ahí está una de las claves del fenómeno. El miedo. Miedo a perder lo poco o mucho que se ha conseguido. Miedo a que otros asciendan. Miedo a los cambios. Miedo a quienes son distintos. Por eso resulta tan atractivo un discurso que identifica enemigos por todas partes: el pobre, el estudiante que protesta, el líder social, el indígena, el sindicalista, el activista, el que piensa diferente. Porque las reformas significan entregar “lo mío” a los pobres, y los pobres, en su lógica, son el enemigo. Quien defienda subsidios o cambios estructurales, automáticamente es guerrillero y hay que destriparlo.
Y tal vez eso explique que lo más llamativo de quienes anuncian su voto por Abelardo es su agresividad. Odian abiertamente la paz y promueven, con gusto, la guerra con los hijos de los demás. Ven al pobre como amenaza permanente a sus bienes, al estudiante que protesta como vándalo, y al líder social como alguien a quien hay que darle bolillo. El pobre, el indígena, el negro, el gay, el que pide reforma o diálogo… todo eso les molesta.
Abelardo no creó esos sentimientos. Lo que hizo fue expresar en voz alta lo que ellos no se atreven a decir en público, pero sienten en privado o que preferían callar. Por eso conecta tan bien con una parte de la sociedad que ve la solidaridad como una amenaza, la protesta como un delito y el diálogo como una señal de debilidad.
Tal vez por eso el debate de fondo no es sobre un candidato. Es sobre qué clase de sociedad queremos ser: una que mira hacia abajo con desprecio o una que entiende que la dignidad de los demás también determina la nuestra.
*Texto de Adrián González
DE LA ESPRIELLA PROPONE ECHAR GASOLINA AL INCENDIO
Sabemos por los pronósticos climáticos que, este año, el fenómeno de El Niño alcanzará una intensidad especialmente fuerte.
Sabemos que el fracking es un método de explotación que agota las reservas de agua, acaba los suelos fértiles hasta convertirlos en desiertos.
En esta circunstancia la propuesta de hacer explotación con fracking de manera intensiva e inmediata es catastrófica para Colombia.
Es echar gasolina al incendio.
Nuestro voto el próximo 21 de junio será contra esta politica de la muerte que encarna De la Espriella.
Espriella seguramente no ignora que si acaba con el Banco de la República, acaba también con las bibliotecas y los museos más importantes del país, que son del banco.
No quieran vivir en una ruina.
Despierten, por favor.
A Álvaro Uribe le mataron al papá y su hermano fundó un grupo paramilitar, a Iván Cepeda le mataron a su padre y, pudiendo irse al monte a vengarlo, lleva toda su vida buscando la paz. La polarización es un invento del periodismo, NUNCA hemos sido dos extremos.
Increíble que alguien con tres nacionalidades y claros conflictos de interés patrio puede aspirar a Presidente mientras quienes viven pero no nacieron en Colombia no pueden ser funcionario de carrera diplomática, Canciller ni Senador. https://t.co/2ELvAqBG0m via @estoescambio