Saben que siento? Que veo a los hinchas llorar, al técnico llorar, a los jugadores frustrados. Y creo que están empezando a entender por dónde va la cosa. Ya no hay que conformarse con llegar: hay que saber que se puede competir, que demostraron que pueden jugar ante los mejores. Pero que hay que quitarse ese respeto excesivo, porque ahora ellos también están en la escena