—Mi mamá me diría que sí.
Ava estaría más entusiasmada que ella.
—Y bueno, hago las cuarenta vueltas. Quiero ese peluche para dormir siestas épicas. ¿Porfiiiiiis?
Bingo. El más probable que caiga en la estafa.
Le muestra la foto, o sea que se gastó tinta de la impresora celestial para esto.
—El más grande. El que mide dos metros. Por favor.