Tu cuerpo está tan acostumbrado a las discusiones, a los gritos y a la ansiedad de la manipulación que la tranquilidad de alguien normal te desespera. Tienes miedo de volver a equivocarte y te da pánico abrir la boca.
La "actitud empática" hacia el maltratador y la fascinación teórica por el trastorno son las herramientas que la víctima utiliza para autocensurar su respuesta emocional legítima.
Sentir rabia pura obliga a la víctima a poner un límite definitivo, romper el vínculo o asumir el luto del desamor parental. Cuando la psique no se siente capaz de soportar el vacío de ese luto, prefiere la parálisis de la comprensión.
Comprender la etiología de la maldad del otro actúa como un analgésico. Si logro explicar por qué el agresor actúa así, evito el impacto crudo del hecho: que me están haciendo daño hoy.
En la domesticación narcisista, al niño se le implanta la culpa como un chip de control para que se autodestruya antes de causar un problema al adulto a cargo.
¿Alguna vez te han permitido estar legítimamente triste, enfadado o frustrado delante de tu familia sin que automáticamente intentaran corregirte, decirte que exageras o recordarte lo afortunado que eres?
Nombrar el daño real, el dolor real y el abuso real, proporcionan la validación de tu cordura como paso previo e indispensable para que puedas soportar la crudeza de tu historia.
Una persona que se ha criado en un entorno normalizado de abuso no identifica el maltrato en los discursos de sus padres, pero lo siente en su propia carne. El principal indicador físico es la desproporción del miedo ante el fallo menor.
Esa persona te regala cosas o te hace favores que no le has pedido para obligarte a hacer lo que quiere. Si te quejas de sus abusos, usa su supuesta generosidad para hacerte quedar como un desagradecido ante los demás.
La empatía "escolar" sirve para sustituir el juicio moral tradicional ("lo que hiciste daña y está mal") por un juicio terapéutico ("debemos entender por qué lo hiciste"), debilitando la capacidad de los alumnos para poner límites firmes ante el abuso.
#laescueladelassonrisas