Le dije a la psicóloga que sentía que había personas que no reconocían todo el esfuerzo que hago por ellos y me contestó que “a veces estamos tan presentes que nos volvemos invisibles, porque siempre estamos”. Y la verdad que me pegó una patada en el cora y otra en la cabeza.
Venimos acá para chequear que whatsapp e Instagram se nos cayó a todos y no es algo de nuestra conexión. Así como cuando salís al palier cuando se corta la luz para ver si los vecinos tienen.