Hoy nace el mito más difícil de abarcar. Los historiadores del futuro tendrán la dura tarea de explicar que hubo un tipo que supo arrastrar a medio millón de personas por las rutas argentinas, sólo conmovidos por la poesía más exquisita.
🚨| COLAPINTO Y SU INGENIERO AL FINALIZAR P6:
Stuart: Bandera a cuadros, bandera a cuadros, amigo. ¡VAMOSSS AMIGO!!! P6. Amigo, trabajo fantástico este fin de semana. Realmente, realmente gran conducción. Tengo al jefe aca sobre mi hombro. Eso es P6. Ese es tu mejor resultado de todos los tiempos en F1, amigo. Condujiste realmente, realmente bien desde nuestra pequeña pausa, creo que volviste como un tipo diferente. ¡Bien hecho, amigo!!!
Franco: ¡Muchas gracias, amigo! Gracias, Stu. Gracias a todos, Stu, Chris, mecánicos, todos los chicos en la fábrica. Gracias, realmente realmente feliz.
Stuart: Top 10 es Antonelli de Hamilton, Verstappen, Leclerc, Hadjar, tú mismo, Lawson, Pierre, Sainz y Bearman. Puntos enormes para el equipo. Realmente buen esfuerzo en equipo, así que bien hecho. Bien hecho. Te veo de vuelta en la oficina.
“En la dictadura los asesinatos, las torturas y las desapariciones se contaron por miles. Fueron años terribles, y para mí, también de enorme tensión: transportar gente a escondidas a través de los puestos de control de la zona de Campo de Mayo, tener en mis manos sus vidas y la responsabilidad de su salvación. Me acuerdo preparar la fuga de un joven que corría peligro. Lo fui a buscar en mi auto, le pedí que se tumbara atrás, en el espacio de los asientos, lo tapé con una manta gruesa y tras superar tres controles lo lleve al Colegio Máximo de San Miguel. Una vez allá, le pedí que se sacara la alianza, porque estaba casado, y lo presenté como un joven que se unía a nosotros para hacer ejercicios espirituales porque quería valorar la opción del sacerdocio. Se quedó una semana mientras organizaba su huida a Brasil. Una mañana temprano lo vestí de sacerdote, le entregue un documento de identidad mío -porque se parecía un poco a mi- y lo llevé a Aeroparque Jorge Newbery donde lo esperaba un vuelo a Foz do Iguaçu, ambos conscientes que si nos descubrían lo matarían a él y después a mi. Gracias a Dios salió todo bien y el chico se salvó. Todavía sigue vivo y me escribió al Vaticano”.
Durante la dictadura el Papa Francisco salvó a decenas de personas perseguidas. Los escondía, los transportaba tapados y los hacía pasar por sacerdotes hasta sacarlos del país. Les daba documentación falsa, vestimentas eclesiásticas y coordinaba viajes para que escapen. Arriesgó su vida muchas veces, sabiendo que si lo descubrían lo mataban.
Francisco fue un hombre santo, incluso mucho antes de llegar a Roma.
"A veces los argentinos somos desmemoriados. A los militares los indultamos con 30.000 desaparecidos y nadie dijo nada. Mirá que buenos que seremos los argentinos que a uno que mató 30.000 tipos le hacemos una sentada. Le tenemos que romper la cabeza". Diego Maradona, año 2002.
Gente, recién fui a cagar, ya salí y estoy vivo. Debo admitir que es una tarea extremadamente fácil y que solo un milico hijo de puta como Videla no ha podido superar. Abrazo.