Te deseo que pronto te des cuenta de lo que te hace especial y aprendas a usarlo a tu favor para no volver a dudar de ti, para no rogar más por cariño, ni a quedarte en ninguna relación donde no te sepan valorar. Te deseo que te mires al espejo y cada día te enamores más de ti.
Decía Schopenhauer que lo más relevante que podemos hacer al conocer a alguien es mirar atentamente sus ojos y percatarnos de que tras ellos se esconden miedos iguales o peores que tras los nuestros. Y no olvidarlo nunca, para evitar sumar nuevos miedos a los que ya acarreamos.